4 de enero de 2014 / 10:01 p.m.

EU.- Un smartphone "que pone por delante los valores sociales". Así se define el FairPhone, teléfono recientemente lanzado por  la holandesa Waag Society y que pretende ser una alternativa ética a los electrónicos producidos en condiciones de semiesclavitud o con materias primas procedentes de países en conflicto. 

Son conocidos los escándalos que han salpicado a la cadena de producción de, por ejemplo los iPhones de Apple, cuyo principal fabricante, Foxconn, se vio envuelto en la controversia en 2012 tras conocerse los suicidios de varios trabajadores por las condiciones supuestamente infrahumanas de trabajo.

También son conocidos los sangrientos conflictos bélicos relacionados con el control de los minerales utilizados en los dispositivos electrónicos. Además, la gestión de los residuos de estos dispositivos está en situación de crisis, principalmente en países en desarrollo. La llegada de este teléfono podría abrir puertas para alternativas éticas a la producción convencional de electrónicos.

Los diseñadores de Ámsterdam se lo propusieron y la experiencia salió bien desde la primera partida, según cuentan en su página web. En mayo de 2013 lanzaron una preventa de 5.000 teléfonos y en cuatro semanas vendieron 10.000: a comienzos de 2014 se han vendido 25.000. Los primeros teléfonos se entregaron a finales de 2013, según informaba la compañía el 24 de diciembre. Su precio es de 325 euros.

Los pilares del FairPhone son los siguientes:

1. Minerales libres de conflictoPaíses como la República Democrática del Congo viven un sangriento enfrentamiento bélico avivado por el control del coltán, mineral que se utiliza en la producción de electrónicos. FairPhone se ha propuesto romper con esta realidad que por muchos es considerada como "inevitable" y se ha unido a las iniciativas  Conflict-Free Tin Initiative (CFTI) y Solutions for Hope, que se valen de minerales extraídos en áreas libres de conflicto dentro de la propia República D. del Congo. 

2. Producción y ensamblaje.Otra dura realidad para la que FairPhone pretende ser una alternativa es la de la explotación laboral, reflejada en los no pocos escándalos protagonizados por las fábricas que participan de la cadena de producción de firmas como Apple o Samsung en Asia. Por ello FairPhone buscó un socio que prometiera priorizar los valores éticos y condiciones justas para los trabajadores.

3. Código libre y cultura abierta. FairPhone incluye estos aspectos entre sus valores éticos y promete un diseño personalizable que funciona con Android. 

4. Gestión de residuos y durabilidad.Otro aspecto diferencial clave: ante la avalancha de dispositivos de corta vida que han de ser desechados continuamente, lo que provoca un grave problema en la gestión de residuos en países en desarrollo, FairPhone presenta un aparato duradero y que utiliza materiales reciclables.

Así, sus diseñadores pretenden acabar con la era de los teléfonos imposibles de arreglar, pues tendrá piezas separadas que podrán ser reparadas.

5. Distribución y comercialización.FairPhone pretende "abrir la cadena de distribución" con transparencia e informes periódicos sobre los costes de los aparatos y su producción. Además defiende "un precio justo" de acuerdo al valor real del dispositivo.

AGENCIAS