15 de febrero de 2013 / 03:24 a.m.

El presidente vitalicio honorario de Arca Continental murió a la edad de 88 años; él desempeñó cargos como miembro del Consejo Consultivo de BBVA Bancomer y consejero de Fomento Económico Mexicano (FEMSA), entre otros.

 Monterrey.- • El empresario Javier L. Barragán Villarreal, presidente vitalicio honorario de Arca Continental falleció el día este jueves a la edad de 88 años.

Médico cirujano de profesión, graduado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se casó con Flor Treviño de Barragán quien le sobrevive, con quien procreó dos hijos: Alfonso y Juan Manuel Barragán Treviño.

Barragán Villarreal era hijo de don Manuel Barragán Escamilla, fundador de lo que hoy es Arca Continental y tío de Manuel L. Barragán Morales, actual presidente del Consejo de Administración de la embotelladora.

De su trayectoria empresarial destacan cargos como: miembro del Consejo Consultivo de BBVA Bancomer, consejero de Fomento Económico Mexicano (FEMSA), miembro del consejo del Comité de la Cruz Roja y de Promoción Rural A.C.

Hombre altruista, aficionado a la naturaleza y la caminata.

Fungió también como consejero propietario del Consejo de Administración de Arca Continental.

"Fue un hombre de gran bondad, amabilidad, de bien, empático con la gente, muestra de ello es que cuando se recibió de médico realizó su servicio social en la sierra Tarahumara por decisión propia, se quiso ir a las regiones más pobres", recordó Fernando Elizondo Barragán, sobrino del empresario.

Se especializó en pediatría, comentó, y uno de los gustos de don Javier L. Barragán era disfrutar del parque Chipinque, ya que con regularidad acudía a caminar.

"Él amaba a nuestra tierra y aún en edad muy avanzada siempre iba al campo".

Además de su participación en la empresa, fue sensible a la necesidad de las personas, mencionó Elizondo, ya que en la empresa familiar se relacionaba con los obreros y también los atendía.

Se dedicó a los negocios y ayudar en obras benéficas. Además de su gusto por la naturaleza también le agradaba declamar poemas o citar algún texto clásico.

Alejandro Chapa Salazar, amigo de la familia, lo recordó como una persona honorable y seria.

"Como persona fue muy correcta, formaba parte del comité que apoyaba a los franciscanos".

Sus padres fueron: don Manuel L. Barragán y María Villarreal, fue el tercer de ocho hermanos: Manuel (+), Rodrigo, Laura, María, Eduardo, Fernando y Miguel.

REDACCIÓN