10 de febrero de 2013 / 06:42 p.m.

Fueron 7 custodios, no 4, los heridos y uno de ellos murió apenas el viernes.

 

México.- Falta de agua. Esta fue la causa principal que detonó el amotinamiento de más de 600 reos de media y baja peligrosidad en el Complejo Penitenciario Islas Marías, y terminó con el “récord” de cero incidentes graves en el sistema penitenciario federal alcanzado en el sexenio de Felipe Calderón.

Autoridades federales revelaron que la escasez del líquido provocó la violencia en este penal, luego de que los condensadores de humedad relativa que producen agua potable en el módulo Laguna del Toro fueron retirados del lugar.

Es el primer incidente de este tipo en una prisión a cargo del gobierno federal en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Por razón natural (su ubicación a 140 kilómetros del Puerto de San Blas, Nayarit, en medio de un mar infestado de tiburones), Islas Marías tiene un esquema de máxima seguridad, aunque, a diferencia de otros penales federales, no tiene convictos de alta peligrosidad.

El perfil de los reos no fue el origen de la asonada. De acuerdo con funcionarios del gabinete de seguridad nacional, el problema en el módulo Laguna del Toro se gestó por agua.

A la escasez se sumaron quejas por la mala calidad de los alimentos y una exigencia de mejores servicios médicos. El 2 de febrero la crisis estalló.

Los condensadores de humedad fueron removidos de Laguna del Toro, donde suministraban agua potable, a su antípoda en Puerto Balleto.

La población en esta zona es de unos 2 mil reos —de unos 8 mil que habitan la isla— y ahí está instalado un módulo de segregación en el que son recluidos quienes violan el reglamento interno.

En este punto no hay red hidráulica y se generó desabasto, lo que llevó al amotinamiento en el que se quemaron colchonetas y otros objetos, y hubo violentos enfrentamientos en el que siete custodios resultaron lesionados de gravedad, uno de los cuales murió en el hospital del ISSSTE en Mazatlán, Sinaloa.

Horas después del incidente, el gobierno federal calificó el hecho como una “protesta” que fue controlada mediante el diálogo, con un saldo de “cuatro custodios con lesiones leves”.

El único incidente importante registrado el sexenio pasado en Islas Marías fue un intento de fuga en noviembre de 2011; con troncos y bidones seis convictos que cumplían sentencias por transportar droga improvisaron una barcaza y se lanzaron al mar, pero se convirtieron en náufragos y fueron recapturados.

No es la primera vez que la seguridad de un penal se fractura cuando hay carencia de servicios.

En junio de 2005, en la prisión de Monclova, Coahuila, los internos realizaron un motín e incendiaron el penal luego de que colapsó uno de los pozos de abastecimiento de agua.

La administración del entonces Centro de Readaptación Social (hoy bajo control federal) suspendió el suministro y con temperaturas de 40 grados en promedio la crisis estalló al igual que en Islas Marías.

HISTORIAS POR IGNACIO ALZAGA