1 de agosto de 2013 / 10:49 p.m.

Monterrey.- • La violencia contra la mujer es un problema cuya solución no ha sido tan rápida como debiera, pero sí se ha dado avance, al grado de que se otorga casi una orden de protección diaria, y si no hay más, es porque se trata de una figura que se da a petición de parte, recalcó María Elena Chapa Hernández, directora del Instituto Estatal de la Mujer.

"Como todo cambio, tardará un poco en ser asumido por la sociedad, aunque gracias a la culturalización de rechazo a la violencia, hay confianza de que sea pronto", dijo la funcionaria.

De acuerdo a una investigación de Milenio Monterrey, se descubrió que sólo el 2.5 por ciento de las denuncias de delitos de violencia familiar culminan con una orden de protección en contra del agresor.

Esto es cierto, reconoció la funcionaria, pero ya hay un conocimiento de la mujer de que no puede ser violentada impunemente, y ahora falta que conozca, como género, los procedimientos legales que la ayuden a evitar la violencia.

"Hay que tomar en cuenta que son de lento avance, pero se ha ido dando el proceso de la atención a la violencia en el Estado, en la República, no ha sido un proceso tan rápido como nosotros queremos".

Recordó el caso del nacimiento del delito de violencia familiar, que comenzó "a sacar del cajón de la oscuridad para hacerlo un asunto de interés público".

Afortunadamente, también el número de denuncia por violencia familiar o de género ha crecido, y no es porque haya más casos, sino que hay más información entre las mujeres, acerca de que una conducta violenta es un delito, y no tiene porque sufrirla. Así pasará con las órdenes de protección.

Por lo pronto, son 317 las órdenes de protección otorgadas, "pero no se puede actuar por oficio, no es que a mí se me ocurra que tú necesitas protección, tú tienes que pedirla".

Sólo en caso de protección a los niños se actúa sin denuncia previa, pues basta que el Ministerio Público tenga conocimiento, dijo María Elena Chapa Hernández.

Lamentablemente no existen medidas cautelares para proteger a la mujer en caso de violencia familiar, como sucede en países de Europa, por ejemplo, pero sí existen medias preventivas.

Por ahora, hay que trabajar en dar información, en crear cultura de denuncia, y seguramente pronto se verán buenos resultados.

Chapa Domínguez recuerda que el incremento de crímenes contra mujeres se incrementó notablemente a partir del 2008, aunque este año tiende a la baja. Sin embargo, 60 casos en siete meses, sigue siendo demasiado.

Es por ello que urge que todos los sectores de la población se unan en el trabajo de culturalización para que la mujer pueda defenderse, por un lado, y por otro, para que los hombres reduzcan su tendencia a la violencia.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL