23 de junio de 2013 / 09:03 p.m.

Golpeado y herido, confianza le sobra. Solo le falta ganar.

México quedará casi eliminado si vuelve a perder el martes ante Paraguay por la segunda fecha del Grupo D del Mundial Sub20, en el que debutó el sábado con una derrota 2-1 ante una Grecia, equipo rústico y entusiasta, que se llevó un resultado inolvidable en su primer partido de todos los tiempos en esta categoría juvenil.

Un punto ante Paraguay podría servirle a México, pero eso sí: el viernes deberá ganarle a Malí para no quedar eliminado, algo que sería una nueva bofetada para el fútbol de ese país, cuya selección mayor acaba de quedarse afuera de la Copa Confederaciones en Brasil. Además, tambalea en la carrera de su región hacia el Mundial de Brasil 2014.

Grecia quedó al frente de la llave con tres puntos, dos más que Paraguay y Malí que igualaron 1-1 en el choque de fondo. México tendrá que remontar su futuro desde el sótano de la tabla. Además de México-Paraguay se medirán Malí-Grecia, en esta ciudad fronteriza con Siria.

Si bien no garantizan la clasificación, tres puntos a veces resultan suficientes para avanzar, ya que a octavos de final se clasifican los dos primeros de cada uno de los seis grupos, más los cuatro mejores terceros.

El técnico de la juvenil mexicana, Sergio Almaguer, está convencido de que su equipo revertirá la situación pese a la falta de contundencia que mostraron sus jugadores cuando desperdiciaron goles cantados.

"El equipo funcionó y me deja tranquilo esa parte, tenemos jugadores de calidad pero cada partido es diferente", dijo el exdelantero de la selección mexicana que en 2004 pasó por el fútbol turco defendiendo al Galatasary. "Vamos a darle vuelta a esta situación".

Almaguer se mostró partidario de no caer "en la desesperación" porque esta historia recién comienza.

"Tenemos que saber que quedan dos partidos, podemos revertir esto, vamos a trabajar para ganar estos dos partidos, debemos pensar en Paraguay, vamos a tranquilizarnos y los muchachos van a hacer un análisis importante", destacó el técnico.

El único gol llegó por un magistral tiro libre del centrocampista Jorge Espericueta, que se tradujo en un parcial empate 1-1.Pero antes y después los mexicanos desperdiciaron varias ocasiones dentro del área chica, como sucedió con Uvaldo Luna, Marco Bueno y Jesús Corona, entre otros.

A México se le notó desconcentrado. Y el primer error lo pagó caro. Fue cuando Andreas Bouchalakis abrió la cuenta al empalmar frente al arco un centro atrás con los mexicanos reaccionando tarde porque tuvieron un titubeo debido a que algunos, como el arquero Richard Sánchez, levantaron la mano pidiendo una posición adelantada que no existió.

El capitán y defensor Antonio Briseño reconoció que a su equipo le hizo falta mayor concentración para lograr el triunfo.

"Fue falta de atención en los dos goles, nos tiraron dos veces, pero así es el Mundial, no puedes regalar ni un centímetro porque te hacen dos goles", dijo Briseño. "Pero tenemos dos juegos por delante, dos finales que tendremos que ganarlas".

Salvo el centrocampista Carlos Treviño, el resto del plantel se encontraba el domingo sin problemas para enfrentar a Paraguay.

Treviño salió con un golpe en la rodilla en el choque ante Grecia y fue reemplazado por Josecarlos Van Rankin.

"Me encuentro bien, salí asustado, me siento un poco más tranquilo el doctor me dice que siente la rodilla estable pero hay que esperar (unas horas más) a ver cómo evoluciona", dijo el volante de marca de los Atlas.

México, medalla de oro olímpica en 2012 y dos veces campeón Mundial Sub17, la última de ellas en 2011 en casa, llegó entre las favoritas para ceñirse la corona en el Sub20, cuya mejor actuación fue en la edición inaugural de Túnez 1977 cuando perdió por penales ante la ex Unión Soviética.

Pero para seguir entre los candidatos, el Tricolor tiene que ganar.

AP