22 de junio de 2013 / 01:10 a.m.

El activista urgió al gobierno federal a destinar recursos para crear bancos de datos y preparar a más antropólogos forenses, ya que sólo hay 23 y se requiere de al menos 500.

 

Monterrey.- • Fiel en su lucha por la justicia y la paz, el activista y escritor Javier Sicilia estuvo en la ciudad para ver los avances que se tienen de personas desaparecidas y urgió al gobierno federal a destinar recursos para las procuradurías de todo el país; además para crear bancos de datos y preparar a más antropólogos forenses ya que sólo hay 23 y se requiere de al menos 500.

Alrededor de las 10:30 horas, unas 80 personas se concentraron en los alrededores de la Plaza La Purísima para luego partir a la Procuraduría de Justicia del Estado ubicada en la calle Ocampo.

En la misma participaron Javier Sicilia; Consuelo Morales, representante de Ciudadanos en Apoyo a Derechos Humanos (Cadhac) y familiares de personas desaparecidas.

"En la tipificación de la desaparición forzada a avanzado un poco el gobierno federal. El gobierno federal necesita dotar de dinero a los gobiernos estatales de dinero, a las procuradurías en cuestión de bancos de datos, de formación de antropólogos forenses, tenemos 22, 23 necesitaríamos 500, sino no vamos a encontrar las víctimas y tenemos que cambiar la ruta, a una ruta de paz.

"Si no hay dinero para hacer justicia y si no hay una ruta de paz, no hay una ruta, simplemente vamos a seguir acumulando dolor, miseria, sufrimiento. El trabajo que hemos hecho con Consuelo y Cadhac ha sido fundamental y la disposición de la Procuraduría, es una procuraduría en ese sentido ejemplar, falta mucho que hacer, pero ellos estuvieron dispuestos y hay que darle un reconocimiento al Procurador, estuvieron dispuestos al embate, a decirles y soportar y decirles: ustedes no han cumplido cabrones (sic)", dijo Sicilia.

Al grito de "Dónde están, dónde están, nuestros hijos, dónde están", marcharon por las calles de la ciudad, cargando pancartas con algunas leyendas y predominando las fotografías de sus seres queridos a quienes esperan volver a ver algún día.

Rostros de tristeza se pudieron observar. Una madre de familia, dijo que el miedo no los mueve, sino el mismo dolor.

"Me lo desaparecieron, y tenía miedo, pero más miedo es no hacer nada, el mismo dolor que siento es el que me da fuerza", expresó una madre de familia quien tiene más de dos años de no saber nada de su hijo.

Mientras una comisión ingresó a la Procuraduría para reunirse con autoridades estatales, familiares esperaban afuera, algunos colocaron fotografías y corazones en las paredes, mientras del otro lado, personas foráneas los veían con asombro.

También decenas de pancartas fueron colocadas en el piso, incluso un par de zapatos, prácticamente estaba tapizado de fotografías.

MARILÚ OVIEDO