11 de julio de 2013 / 10:22 p.m.

 Monterrey • Prever el momento de la muerte para evitar problemas económicos a la familia fue lo que hicieron dos hermanos que contrataron un servicio funerario, sin embargo al momento de requerirlo descubrieron que la compañía no existe.

Fue en 1998, cuando la señora María del Carmen Garza Bernal pagó 5 mil 800 pesos de dos servicios funerales, uno para ella y otro para su hermano Enrique, que falleció el miércoles por un problema cardiorespiratorio.

A partir de esto la familia no pudo guardar el luto y llorar su partida pues era más la preocupación al enterarse que la funeraria desapareció del local donde se publicitaba y en los teléfonos nunca contestaron, nadie sabe dónde quedó la compañía.

El número 612 sur de la calle Galeana en el centro de Monterrey donde debería estar Previsa Servicios Funerales a Preevisión estaba abandonado, ventanas tapadas con periódico, puertas canceladas con candados y latas de cerveza en el porche fue lo único que observó el señor Jaime Garza Bernal, hermano del fallecido.

La preocupación incrementó cuando de la Clínica 2 del IMSS los presionaron para sacar el cuerpo ya que no existe cuarto frío. Ante esto la única opción que les quedaba era pagar el servicio que ahí ofrecían por 11 mil 500 pesos, mismos que no tenían.

Caminando por el centro de la ciudad pensando qué hacer recurrió a este medio de comunicación para exponer el caso y buscar ayuda.

"Ayer (miércoles) mi hermano falleció como a las 11 y toda la tarde anduvimos en los trámites y cuando vengo aquí a Galeana 612 sur veo que no está la funeraria y marco a los teléfonos y nada y ya busqué en internet pero no aparece nada y no hay dónde los pueda encontrar y necesito sacar a mi hermano", relató entre lágrimas.

Cuando ya había encontrado apoyo por parte del DIF de Monterrey, la familia nuevamente fue estafada, en esta ocasión por una persona que se hizo pasar por miembro de Cáritas, los encontró en la Clínica 2 y les ofreció ayuda.

Les pidió 80 dólares y un celular con la excusa de ayudarlos con el terreno del panteón además de la cremación del cuerpo de su hermano, al poco tiempo se dieron cuenta de que nuevamente habían sido engañados.

Ante esto la familia prefirió pagar por un servicio que no les convence pero les da la tranquilidad que su hermano descasará en paz.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS