25 de julio de 2013 / 10:52 p.m.

 

Monterrey.- • Lo que parecía un simple dolor de cabeza se convirtió en una pesadilla para Julio Ernesto Quintero Quintero y su familia. Se trataba de un tumor cerebral que si no se extirpa, le irá quitando la vida poco a poco.

A simple vista, su caso está perdido, porque el tratamiento requiere un dinero que ellos no tienen. 19 mil pesos solamente para la renta del equipo que requiere el estudio que necesita para luego realizar la operación.

"No piden 19 mil pesos, pero nada más hemos juntado siete mil. Andamos buscando donde nos puedan ayudar", dice su madre Rocío Quintana Alvarado, quien junto con su sobrina Leidy González González, recorren la ciudad buscando apoyo.

Julio Ernesto, quien tiene 31 años de edad, está hospitalizado en el cuarto 430 del hospital Universitario desde el jueves de la semana pasada, esperando que la familia reúna el dinero para proceder a la cirugía que puede salvarle la vida.

Ellos son originarios de Galeana, donde viven en la colonia Ascensión Charles, en la cabecera municipal. El joven, soltero, trabaja vendiendo paletas de hielo. Su padre es ayudante de albañil, y los ingresos entre ambos apenas superan los mil pesos a la semana.

"Allá no hay en qué trabajar, él vende paletas en la calle", explica Leidy González, prima suya.

Desde pequeño, Julio Ernesto sufre ataques de epilepsia, pero con su medicamento se había controlado y no había presentado mayores problemas, pero la semana pasada sintió un dolor de cabeza, que con el paso de las horas se hizo más persistente, y con el paso de los días, se volvió permanente.

Fueron al médico en el pueblo, y éste los envió a Monterrey al hospital Metropolitano, de donde los remitieron al hospital Universitario para que recibiera una atención más especializada. Fue ahí donde le diagnosticaron el tumor cerebral.

"Pues dicen que puede ser genético, pero que se tiene que operar urgente, y desde el domingo que nos dijeron andamos buscando el dinero para que lo puedan operar".

Para una familia como la Quintana Quintana, reunir 19 mil pesos es una tarea que se ve imposible. La solidaridad de tíos, primos y amigos apenas alcanzó para reunir los siete mil pesos que tienen.

Ya acudieron a Cáritas y a Gestoría Social del Gobierno Estatal, pero el apoyo que les pueden dar es en cheque, y el hospital Universitario se los pide en efectivo, porque el documento tardaría por lo menos 15 días en poder ser cobrado.

"Es que como van a rentar los aparatos que se necesitan para la operación, nos dicen que no se puede esperar tanto tiempo y que se tiene que pagar en efectivo, no sabemos ya qué hacer", dice Rocío Quintana.

Sea lo que sea, tendrán que lograrlo pronto.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL