IGNACIO ALZAGA
16 de agosto de 2013 / 08:27 p.m.

Ciudad de México • Familiares de los integrantes de la policía comunitaria de Aquila, Michoacán, detenidos y desarmados el miércoles pasado, se encuentran afuera de las instalaciones de la Subrocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada en espera de que se autoricen visitas.

Algunas personas, que solicitaron anonimato, exigieron al gobierno federal que no dejen solos a los habitantes de la comunidad, pues consideraron que sus vidas corren riesgo al quedar a merced de los grupos del crimen organizado que opera en la región, luego de que las autoridades arrestaran y desarmaran a las autodefensas.

Dijeron a MILENIO que parte de los detenidos se encuentran incomunicados, declararon sin la presencia de abogados y durante su captura se violentaron sus derechos humanos.

En entrevista comentaron que durante la madrugada ingresaron a la SEIDO, que se ubica en la colonia Guerrero, visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para constatar el trato que reciben las personas arrestadas durante un operativo de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán que tuvo el apoyo de fuerzas armadas y federales.

Los habitantes de Aquila consideraron injusto que no se les permita la visita aun cuando pusieron en riesgo sus vidas al trasladarse de Aquila a la ciudad de México, ya que pudieron haber sido emboscados por miembros del crimen organizado.