11 de julio de 2013 / 02:41 p.m.

México• Familiares de los 12 jóvenes desaparecidos del bar Heaven de la Zona Rosa anunciaron que mantendrán el diálogo con la Procuraduría General de Justicia del DF, pese a que han transcurrido 45 días desde ese hecho y no hay indicios de su paradero.

En tanto, autoridades encabezadas por el procurador Rodolfo Ríos anunciaron nuevos cateos y diligencias ministeriales con el propósito de ampliar las líneas de investigación.

El funcionario se comprometió a realizar todo lo necesario para ubicar a las víctimas sustraídas el 26 de mayo, cuando se encontraban en ese centro nocturno de la calle Lancaster.

Leticia Ponce, madre de Jerzy Ortiz, el único adolescente que se encuentra entre los desaparecidos, reiteró su confianza de encontrar a los jóvenes con vida.

Recordaron que Diego Fernández de Cevallos, ex candidato presidencial del PAN, fue secuestrado varios meses sin que sus plagiarios los lastimaran.

“Recuerden que (Diego Fernández de) Cevallos estuvo seis meses (secuestrado); hay gente que ha estado más tiempo. Tal vez no ha habido toda la difusión como ahora, pero tengo plena confianza en Dios y en las autoridades (de que los vamos a encontrar). Nadie más nos va venir a arreglar esto”, dijo Ponce

“No quiero enterarme más de lo que debo enterarme, no sé ni por qué se llevaron a mi hijo ni sé quién exactamente se lo llevó a él y a los muchachos, pero definitivamente las 12 madres estamos ante algo bien planeado: no nos interesa definitivamente quién o por qué, nos interesa que los regresen vivos.”

“Conocen los teléfonos”

Los familiares aceptaron que en estos días han sido víctimas de extorsión telefónica, pues les exigen dinero a cambio de supuesta información sobre el paradero de las víctimas. Sin embargo, la situación fue desestimada al grado de no presentar denuncia penal.

“Se ha manejado que están vivos, vamos a ser sinceros: si estuvieran muertos ya los hubieran entregado, ya hubieran aparecido (los cuerpos) en cualquier lugar. Yo se los he dicho: tengo mucha confianza en Dios y en las autoridades, nadie nos va a venir a ayudar.

“Sabemos inmediatamente que es una extorsión. En todos los medios, cuando sacamos todo esto, (los teléfonos) están en las pancartas, acuérdense que decían: ‘Ayúdanos a encontrarlos’ y ahí está números”, dijo Ponce.

LETICIA FERNÁNDEZ