15 de mayo de 2013 / 01:32 a.m.

Monterrey.- La aseguradora GNP ya se acercó a los familiares de las seis personas que fallecieron en un carreterazo en Apodaca, liquidando en primera instancia los adeudos de los funerales, quedando pendiente la indemnización por cada uno de los hoy occisos.

Hasta el momento, los deudos se encuentran recogiendo las pertenencias, pero sobre todo, están con el dolor de la tragedia que los ha enlutado.

El conductor presunto responsable de la empresa Pepsi, Juan Ángel Cantú, obtuvo su libertad la tarde de este lunes tras depositar una fianza de 250 mil pesos.

Ahora, están pendientes las indemnizaciones, que serían de poco más de 900 mil pesos por cada víctima.

Aunque todo ha sido vía telefónica, los familiares esperan que la aseguradora cumpla con su palabra y conforme a derecho, les pague lo que por ley les corresponde, pero saben que ni con todo el oro del mundo les devolverán la vida a sus parientes.

El accidente mortal sucedió el pasado sábado en la carretera Agua Fría-Zuazua, en Apodaca, al ser embestido el taxi donde viajaba la familia por un camión de la citada empresa refresquera.

Ahí fallecieron Mía Reséndiz Luna, de 11 meses, cuyo ataúd pequeño en color blanco, fue donado por sus familiares al Servicio Médico Forense; ya que su cuerpecito fue sacado del féretro y colocado junto con su madre fallecida, Judith Esther Luna Gándara, de 25 años.

También murieron Briseida Guillén Luna, de nueve años, su abuelita María Esther Gándara Rodríguez, de 50 años y Brayan Miguel Ángel Reyna Luna, de nueve años.

Mientras que resultó grave Justin Dylan Reyna Luna, de siete años, que ya fue trasladado al Hospital San Jorge, por quien se espera también respondan por los gastos.

El taxista que los llevaba se llamaba Carlos Alberto Grimaldo Hernández, de 26 años, por quien la aseguradora ya pagó el funeral.

El caso aún continúa abierto, para que los deudos no queden en el abandono.

Redacción