12 de noviembre de 2013 / 09:23 p.m.

En Twitter y programas de radio, los aficionados de los Dolphins de Miami expresan su molestia con el propietario del club, el entrenador, el gerente general y hasta del guard izquierdo sustituto.

Un caso de acoso contra un jugador y la derrota ante un equipo que no había ganado suelen provocar esas reacciones.

Afectados por un escándalo que ha provocado que la NFL inicie una investigación, los Dolphins deben tratar de reponerse de su peor derrota del año. En vez de vengar sus frustraciones de las últimas dos semanas con los desafortunados Bucaneers de Tampa Bay, Miami perdió 22-19 ante uno de los peores equipos de la liga el lunes por la noche.

Con la derrota los Dolphins tienen marca de 4-5, y en los últimos seis juegos han perdido en cinco ocasiones. A los aficionados les cayó muy mal la última derrota y dicen que el propietario del club, Stephen Ross debería despedir a todos, incluido él mismo.

"No tengo dudas de que con mejores jugadores, entrenadores y ejecución, los Dolphins estarían invictos", opinó un aficionado en Twitter.

El caso de acoso en que están involucrados los linieros ofensivos Jonathan Martin y Richie Incognito difícilmente se resolverá antes de dos semanas, mientras, el entrenador Joe Philbin, en su segundo año al mando, tratará de rescatar la temporada a partir del domingo, cuando enfrenten a San Diego como locales.

Philbin, quien tiene una marca de 11-14 como entrenador en jefe, recibió el voto de confianza de Ross antes del partido del lunes, pero eso puede cambiar de acuerdo con lo que encuentre el investigador especial designado por la NFL. Esta semana se reunirá con Martin, quien se encuentra en Los Angeles con su familia, recibiendo terapia emocional.

Ross también planea reunirse con Martin en California el miércoles. El jugador de segundo año dejó al equipo hace dos semanas, y su abogado sostiene que fue acosado por sus compañeros, entre ellos Incognito, quien está suspendido.

El caso generó un amplio debate sobre el acoso laboral y atrajo a una multitud de medios de comunicación a las instalaciones de los Dolphins, pero el club no culpó a este caso por la última derrota.

"Hemos tenido muchas distracciones pero en la preparación de este juego sentí que estábamos listos para jugar", dijo el quarterback Ryan Tannehill.

Un problema mayor podría ser la ausencia de dos titulares en una línea ofensiva que ya era mala. En Tampa, los Dolphins tuvieron un ganancia de 2 yardas en 14 acarreos, la más baja en la historia de la franquicia.

Pero hay otros asuntos más. Supuestamente la defensa contra la carrera sería una de las fortalezas pero Miami permitió 140 por tierra contra un equipo plagado de lesiones como Tampa, cuyo running back reservista anotó el touchdown decisivo. Los Dolphins están en el 25to lugar en defensa contra la carrera en la liga.

AP