23 de mayo de 2013 / 11:24 p.m.

Entre la lista de pasados campeones y subcampeones hay nombres como los argentinos Gastón Gaudio, Guillermo Coria y Mariano Puerta, el ecuatoriano Andrés Gómez y Martin Verkerk. Nada en contra de ellos, pero tampoco se trata de un grupo de superestrellas del deporte.

La lista de mujeres incluye nombres como Iva Majoli, Anastasia Myskina y Francesca Schiavone, quienes ganaron el Abierto de Francia sin pasar de los cuartos de final en cualquier otro Grand Slam.

El segundo major del año comienza el domingo en Roland Garros, y pocos apostarían por una sorpresa ante la presencia de Rafael Nadal y Serena Williams.

John McEnroe, ganador de siete torneos de Grand Slam, resumió la situación: "Es bastante obvio quién es el favorito".

Se refería, por supuesto, a Nadal, que el año pasado ganó su séptimo trofeo del Abierto de Francia y tiene un récord increíble de 52-1 en su carrera en Roland Garros.

También hay que tomar en cuenta el desempeño casi perfecto del español desde que regresó a las canchas luego de siete meses de inactividad por una lesión en la rodilla izquierda. Nadal tiene marca de 36-2 en 2013, con ocho finales consecutivas y seis títulos.

"Estoy disfrutando de cada momento, y ocho finales en fila es maravilloso", comentó Nadal. "Hace cuatro, cinco meses, era imposible pensar en esto".

Nadal utilizó una pequeña venda debajo de la rodilla izquierda el jueves en las prácticas en la cancha Philippe Chatrier, donde la temperatura era de menos de 10 grados Centígrado antes que empezara a llover. El pronóstico es de más lluvia en los próximos días.

Nadal ha reducido el tiempo que dedica a practicar en la cancha, una de las cosas que tuvo que cambiar por sus problemas con las rodillas, que también lo obligaron a retirarse de Wimbledon en 20009, cuando hubiese sido el campeón defensor.

"Estoy realmente contento por él, e impresionado porque pudo volver", dijo McEnroe, quien ahora se desempeña como analista de televisión. "Parece que casi no perdió nada. Ahora mismo, parece que finalmente, dice, que está en su mejor nivel en todo el año, lo que es preocupante para el resto de los jugadores".

Aun así, Nadal no será la cabeza de serie cuando se realice el sorteo el viernes.

Eso se debe a que los organizadores del torneo decidieron seguir al pie de la letra los rankings de la ATP y WTA, y Nadal estuvo tanto tiempo alejado del circuito que ahora ocupa el cuarto puesto de la clasificación. De todas formas, será el tercer preclasificado porque el segundo del ranking, Andy Murray, se retiró por lesión.

El director del torneo, Gilbert Ysern, explicó que aunque hubiese preferido ignorar los rankings — e incluso contempló hacerlo porque Nadal es "el mejor jugador en arcilla" en Roland Garros— pero no hubo consenso de que fuese la decisión correcta.

"Se puede entender el argumento que los que están por encima de él en el ranking, en cierto sentido merecen su ranking", dijo Ysern. "Y bajar a estos jugadores para adelantar a Nadal hubiese sido considerado como injusto".

Nadal, por su parte, no suena muy preocupado por su situación, y dijo que "pude haber sido el número 10, y se puede estar peor, así que acepto la situación".

El subcampeón del año pasado, Novak Djokovic, es el primer preclasificado, seguido por Roger Federer.

Djokovic le propinó a Nadal una de sus dos derrotas de 2013, en la final en arcilla del Masters de Montecarlo el mes pasado, una muestra de que Nadal no es invencible incluso en su superficie favorita.

Williams, por su parte, ha sido invendible últimamente. La estadounidense llega a París con 24 victorias al hilo, la mejor racha de su carrera, y tiene marca de 36-2 en 2013, con cinco títulos. Williams ha ganado 67 de sus 70 últimos partidos desde el año pasado, incluyendo Wimbledon, el Abierto de Estados Unidos y los Juegos Olímpicos.

Esa racha se remonta a su último partido en Roland Garros, una sorprendente derrota en primera ronda ante Virginie Razzano, la única vez que ha sido eliminada en las primeras de cambio en un Grand Slam.

Williams tiene 15 títulos de Grand Slam, pero el Abierto de Francia es el único major que ha ganado menos de cuatro veces, con su única conquista en 2002.

"Nada es perfecto y lo aprendí el año pasado cuando me sentía perfecta", dijo Williams. Así que todavía sigo en la zona de peligro".

AP