23 de agosto de 2013 / 04:43 p.m.

 

Roger Federer protagoniza una campaña de promoción para el 75° aniversario del Festival de Lucerna en Suiza en donde intenta convertirse en violinista, en lo que aparenta ser la tranquila llegada a una sesión de entrenamiento sobre tierra batida, el suizo no llega a golpear una sola pelota.

 

Federer llega al banquillo y tras tomar dos raquetas y comprobar que la tensión es adecuada, vuelve a rebuscar dentro de la bolsa más material deportivo, para sorpresa de todos, extrae un violín al que dirige una mirada de desconcierto.

 

Con gesto extrañado y llegando a dibujar swings en el aire como si de una raqueta se tratara, tenista originario de Basel se coloca el instrumento al hombro e intenta tocarlo. Saca un arco del raquetero y prueba fortuna para después chirriar durante algunos segundos y posteriormente el ex número uno del mundo desiste en el intento, reconociendo que no domina el arte musical.

 

"No, probablemente seguiré con el tenis. Pero espero que el Festival de Lucerna tenga un feliz 75 aniversario, es un logro impresionante. Y... ¡tengo una idea! Espero practicar violín, no tenis, durante otros 25 años y quizá podamos celebrar juntos vuestro 100º aniversario. ¿Qué les parece?" dice Federer antes de seguir intentando dominar el instrumento