Edgar González
26 de marzo de 2013 / 11:48 p.m.

Al igual que la semana anterior, el Puebla de La Franja decidió mover su base de operaciones al municipio de Atlixco, lugar donde la escuadra inició a puerta cerrada el trabajo estratégico que empleará en su próxima afrenta ante el súper líder de la competencia: los Tigres de la Autónoma de Nuevo León.

Dentro de las novedades que la jornada del día arrojó, está la reincorporación a las labores físicas del delantero ecuatoriano, Félix Borja, quien luego de un largo proceso de rehabilitación, tras diagnosticársele una dolencia en la columna, regresó al trabajo bajo el cuidado del cuerpo médico, lo que para el propio ariete es ya un gran avance.

“Contento nuevamente de estar trabajando casi a la par del equipo, es mi primer día después de la lesión. A ningún jugador le gusta estar lesionado, pero Dios permitió que las cosas fueran así y ahora espero que el próximo domingo pueda tener minutos en cancha”.

Agradecido por el apoyo mostrado por el cuadro, el sudamericano se dijo en deuda con su grupo, directiva y afición, en espera de pronto estar en el eje de ataque para contribuir con sus goles, aguardando a lo que el parte médico dicte en los próximos días, previo al cotejo en contra de los felinos.

“Igual el respaldo y la motivación para que me recupere más rápido, tenemos un gran cuerpo técnico y ellos me han estado motivando para estar al cien y para estar a disposición del equipo”.

Sobre el paso irregular que la escuadra ha manifestado en fechas recientes con par de descalabros, Borja apuntó que por el momento ya no hay tiempo de lamentaciones, sino de ver hacia delante, consciente de que enfrente tendrán a un duro sinodal, al que intentarán frenar su buen paso en el campeonato.

“Creo que los resultados han sido importantes por lo que nos jugamos nosotros, tenemos la oportunidad de ponernos a 17 puntos y con el invicto (del torneo), pero sabemos que vienen grandísimos jugadores por lo que tendremos que correr el doble y ser inteligentes al doble”, concluyó.