25 de octubre de 2013 / 06:32 p.m.

El tenista español David Ferrer consiguió alcanzar por cuarto año consecutivo las semifinales del Torneo de Valencia, tras superar al polaco Jerzy Janowicz por 6-4, 4-6 y 6-0, en 1 hora y 39 minutos.

No pudo vengarse el polaco de la final perdida en París-Bercy, hace prácticamente un año, pese al gran juego que exhibió en los dos primeros sets, en los que el primer cabeza de serie del torneo tuvo que exprimirse al máximo.

Janowicz tiene cualidades para ser un futuro 'top ten', con un saque espectacular, golpes demoledores y una muñeca privilegiada a la hora de hacer dejadas, pero a día de hoy eso no es suficiente para derrotar la combatividad, las piernas privilegiadas y la mayor experiencia de David Ferrer.

El partido respondió desde el inicio a lo que se preveía. El polaco exhibió un saque demoledor, firmando varios servicios por encima de los 230 Km/h, ante los que Ferrer, pese a ser uno de los mejores restadores del circuito, poco podía hacer.

Por el contrario, Janowicz se mostró muy inocente y regaló numerosos restos sobre el segundo servicio de Ferrer que permitió al español mantener su saque sin grandes sobresaltos.

En el décimo juego, el vigente campeón sabía que era el momento. Apretó al polaco y éste notó la presión. Pudo salvar con su saque el primer punto de quiebre del partido, pero una doble falta concedió una segunda oportunidad a Ferrer, que esta vez no desaprovechó para llevarse la primera manga por 6-4.

El jugador del Lodz no acusó el golpe. Comenzó quebrando el servicio de Ferrer en el segundo set y se apuntó el suyo para cobrar un renta inicial de 2-0. Janowicz, con una confianza ciega en su servicio, sabía que el set era suyo si no cometía errores.

Se concentró en su servicio y no dio opción alguna a un Ferrer que ya no volvió a encontrar el camino para poder poner en un compromiso el saque de su rival. El partido se fue al tercer set.

Ferrer apeló una vez más a su casta y espíritu de lucha y dejó atrás la impotencia que había sentido en el segundo set. En el segundo juego se olió que podía ser el momento de debilidad del polaco al servicio y le apretó las clavijas para ponerse con un 15-40, que acabó por convertirse en 'break' tras una doble falta.

El pupilo de Javier Piles consolidó la rotura y se colocó con un 3-0 que hizo mucho daño a Janowicz, casi tanto como el golpe que se dio en un costado contra una valla que le obligó a retirarse a los vestuarios unos minutos, aunque en realidad ya no volvió a la pista y cedió por 6-0 el tercer set.

EFE