Jair Ramos
23 de mayo de 2013 / 02:33 p.m.

Llegó en una época difícil,  cuando Tigres estaba a  punto de descender por  segunda ocasión en su  historia. Arribó a la institución cuando ésta no encontraba  al salvador que hiciera resurgir el  espíritu felino, cuando se había  fracasado con más de un entrenador  y en un momento de desolación de  la hinchada auriazul.

Fue hace tres años cuando una  nueva luz de esperanza se dejó ver  en suelo nicolaíta. El 20 de mayo de  2010 Tigres presentó en el estadio  Universitario un nuevo proyecto  con un técnico conocido: Ricardo  Ferretti. El brasileño tenía un reto  en su tercera etapa con este plantel:  alejar al equipo del descenso y  buscar el campeonato. Con una sonrisa que reflejaba  confianza y listo para trabajar, así  lució Ferretti en su bienvenida. La  misión era clara, salvar a los felinos  y hacerlos un equipo de respeto.

Lo primero que realizó el sudamericano fue reforzar su defensa;  contrató a líderes en la zaga, como  Jorge Torres Nilo, Hugo Ayala y  Juninho; además, le dio la confianza al canterano Israel Jiménez,  quien con el tiempo se convirtió  en campeón olímpico. Con hombres para él conocidos,  como Damián Álvarez, a quien  también fichó para su primer  torneo, y ya con elementos como  Lucas Lobos, David Toledo, Cirilo  Saucedo e Itamar Batista, así arrancó  Tuca el Apertura 2010. En el primer torneo, luego de  tomar al equipo en la penúltima  posición de la tabla porcentual,  Tigres no sólo escaló hasta la onceava posición, sino estuvo a un  punto de calificar a la Liguilla,  quedándose a un punto para esto;  sumó 24 unidades con 6 juegos  ganados, 6 empatados y 5 perdidos. Los logros comenzaron un torneo después.

En el Clausura 2011  Tigres fue superlíder, además de  contar con la mejor defensa del  campeonato, y aunque no se llegó  a trascender en la Liguilla, la suma  de puntos siguió para consolidar su  compromiso de alejar a Tigres del  descenso, escalando una posición a inicios del 2011, además se obtuvo  el pase a la Copa Libertadores. Habiendo cumplido su primera  meta, en el Apertura 2011 se buscaba el campeonato, y éste se dio.  

Después de 29 años, Tigres alzó  la Copa de la mano de Tuca. Fue  un torneo redondo, ya que otra  vez contó con la mejor defensiva  y se obtuvo el pase para disputar la Concachampions, además el  equipo escaló a la séptima posición  porcentual. En el Clausura 2012 Tigres comenzó sin frenar su escalada a  las primeras posiciones de la tabla  porcentual; en aquel torneo se llegó hasta la quinta posición en este  rubro, un torneo después ya eran  cuartos, y para el Clausura 2013 se  terminó en la segunda posición,  dejando abajo a clubes que los  superaban desde mucho tiempo  atrás, incluyendo al Monterrey.

Hoy, a tres años de aquella llegada de Ricardo Ferretti, Tigres  iniciará como primer lugar en  la tabla porcentual a partir del  próximo torneo, así, el proyecto del  Tuca se consolidará en el segundo  semestre del 2013.