7 de marzo de 2013 / 01:59 a.m.

Guadalajara • Ser congruente con sus raíces es un asunto prioritario en la carrera de Jan Troell, el cineasta sueco que en varias ocasiones ha rechazado filmar sus historias en otros idiomas, a fin de guardar fidelidad a su esencia.

Y aunque el director de Los migrantes y El nuevo mundo filmó un par de películas para Hollywood, comentó que "los resultados no fueron positivos, por eso, aunque me han sugerido hacer producciones en inglés, las he rechazado.

"En esos proyectos, los actores eran internacionales, pero rechacé la idea porque no daba el sentimiento, creo que es importante ser congruente y si hago películas en mi país, lo ideal es que sean habladas en sueco", explicó.

Y puso el ejemplo de Kon Tiki, cinta que inauguró el FICG para dejar clara la importancia el idioma, "es una historia Noruega con actores rusos, está hablada en ambos idiomas y vi las dos versiones, pero la rusa no la sentí natural".

El cineasta sueco comentó que a lo largo de su obra fílmica, los sueños han ocupado un espacio esencial, lo mismo que las técnicas de cine tradicionales, pero trata de adaptarse a las nuevas tecnologías.

"La cámara digital no es difícil, ya la he usado antes; de hecho, lo que apreció de las nuevas tecnologías es que el celuloide era muy caro y ahora puedes tener la disposición del material a placer.

"Lo que sí extraño es sentarme en la mesa de edición para elegir mi material de la forma tradicional", explicó el homenajeado del FiCG que, entre otras actividades, sostuvo una charla con público en general respecto a su obra.

IVETT SALGADO