24 de junio de 2013 / 01:06 p.m.

 

Las filtraciones que se han llevado a cabo en torno a las investigaciones del caso Heaven, en el que 12 personas fueron sustraídas de ese bar de la Zona Rosa el pasado 26 de mayo, han obstaculizado las indagatorias para su esclarecimiento.

Autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal confiaron a MILENIO que las “constantes” filtraciones a los medios de comunicación desde el inicio de las pesquisas han dificultado la tarea de ubicar a testigos y localizar a los responsables de ese hecho.

“Con esto, ni modo que (los responsables) nos estén esperando en una esquina”, cuestionó personal de la dependencia capitalina allegado al caso.

Las versiones filtradas a los medios incluyen supuestas declaraciones de personas arraigadas o involucradas.

Tal es el caso de Gabriel Carrasco, El Diablo, jefe de seguridad de dicho bar de la Zona Rosa.

“El Diablo nunca declaró, está reservado (sic). No sé de dónde sacan una declaración si él nunca declaró en la averiguación previa; se reservó, con base en el artículo 20 constitucional, su derecho a no declarar.

“Ninguno ha declarado. Declaró Mario (Ledesma, arraigado) como testigo en un momento determinado y después, como inculpado, ya no quiso declarar. Ha habido muchas versiones que no necesariamente son ciertas”, aclaró el abogado de los familiares, Ricardo Martínez, en la pasada reunión con autoridades capitalinas.

La Procuraduría General de Justicia del DF tiene testimonios de 47 personas que han declarado sobres ese hecho, de las cuales una reconoció a los autores de la sustracción de las 12 personas el domingo 26 de mayo.

Según autoridades de la dependencia, el declarante identificó a los presuntos plagiarios por las imágenes de la cámara de seguridad de un edificio localizado casi frente del centro nocturno, en las que se ve a ocho vehículos y 17 personas que participaron en la sustracción.

Estos 47 testigos, en su mayoría empleados de los bares cateados la semana pasada, dieron a conocer que el grupo delictivo La Unión de la Condesa trabaja en varios antros, incluidas la Zona Rosa y la colonia Roma, y en algunos casos tiene amenazados a sus propietarios.

Según el dicho de algunos de ellos, los narcomenudistas operan en varios centros (muchos conocidos como after hours) y lo hacen con prestanombres, aunque en otros casos tienen la aceptación de los dueños, quienes al estar amenazados no pueden impedir esas actividades ilícitas.

En los últimos días la PGJDF recabó datos sobre integrantes de La Unión, quienes supuestamente realizaron el plagio en represalia por una disputa con Los Tepis, cuyo centro es un asunto de narcomenudeo.

El viernes pasado, en la quinta reunión de familiares y el titular de la procuraduría, Rodolfo Ríos, se pidió a éstos confiar en la indagatoria y se aseguró que las autoridades “están a nada” de dar con los 12 jóvenes.

Lo anterior se sustenta en los 47 testimonios, incluido el de la pareja sentimental de uno de los dueños del bar, quien puede dar la información “vital” para descubrir a los responsables y los motivos del secuestro.

En tanto, en el Grupo Especial de Reacción e Intervención están bajo resguardo tres mujeres, incluida la posible informante principal. Estas personas señalan al cártel de La Unión y están en calidad de testigos, no de presuntas responsables.

El jueves pasado las autoridades capitalinas catearon tres bares de la Zona Rosa y de la colonia Condesa, de donde se llevaron papelería y videos de seguridad.

En la calle Liverpool y avenida Chapultepec fue asegurado El Cíngaro, en la calle de Tamaulipas fue intervenido el Zydeco y en Nuevo León el Fever.

Redacción