2 de febrero de 2013 / 12:56 a.m.

Monterrey.- • Una infinidad de especies de flora y fauna estarían en riesgo si se abren las pedreras en la Sierra de Picachos, pues el polvo que se producirá acabará prácticamente con la ecología, consideraron lo integrantes de la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos AC, AESPAC.

Violeta Montemayor Villarreal, presidenta del organismo, detalló que en esa zona hay una flora y fauna variada, con pinos y encinos de varias clases, y especies como el oso negro, el lobo, pumas, halcón, coralillo, otras especies de serpiente y hasta águila real.

Por lo pronto, ya se abrió un camino que representa un daño a la ecología del lugar, que de instalarse la pedrera, representa unas ocho o diez hectáreas de desmonte.

“Es una infinidad de animales que ya están siendo afectados, de hecho ya hubo un desmonte para abrir brecha para llegar a lo que es la pedrera, y ahí, según expertos, se hizo un daño que ya existe y es irreversible”, dijo la activista.

Lo preocupante son las detonaciones continuas que tendrían en caso de instalarse en el lugar, ubicado a unos tres kilómetros de la cabecera municipal de Higueras.

“La detonación genera una nube de polvo tipo talco que se expande a más de diez kilómetros a la redonda afectando obviamente todo lo que está a su alrededor, y eso se posa en las plantas, en las hojas, y los animales terminan por comerlo”.

La Sierra de Picachos es el área natural protegida más grande en la entidad, con una superficie de 75 mil 852.55 hectáreas, y es un escudo natural que protege al área metropolitana del aire frío y otros fenómenos naturales, dijeron los ecologistas.

“La instalación de una pedrera en esa zona representa una destrucción sistemática a nuestro ecosistema y daños colaterales a una salud pública en toda la región”.

El polvo que producirá llegará al suelo, modificando las propiedades de la tierra, la alcalinidad, en detrimento de la flora de la región.

Aclararon que existen proyectos binacionales que vinculan asociaciones y a los gobiernos de México y Estados Unidos, como el del lobo mexicano, y dañar esos ecosistemas puede provocar conflictos internacionales.

Por su parte, Ervey Cuéllar Adame, vocero de AESPAC, mencionó que existe una vocación mucho más adecuada para la zona, como es el turismo.

Hicieron una invitación a todos los nuevoleoneses para que este sábado a las doce del mediodía, se reúnan en la Laguna de Higueras, donde desarrollaran algunas actividades y estrategias para oponerse a este proyecto, que afecta a todo el estado.

Francisco Zúñiga