12 de diciembre de 2013 / 02:24 a.m.

Fluminense podría evitar el descenso en la liga brasileña después de que un equipo rival utilizó un jugador suspendido en la última fecha del pasado fin de semana, un incidente bochornoso más que golpea al fútbol en el país anfitrión de la Copa del Mundo del próximo año.

La noticia de que un fallo ajeno a lo que ocurrió en la cancha podría alterar el resultado de la competencia se produce días después de que las imágenes de la violencia de los aficionados le dieron la vuelta al mundo. También se produce tan sólo semanas después de que la caída de una grúa mató a dos trabajadores y dañó parte del estadio que se construye para albergar el partido inaugural del Mundial en Sao Paulo.

El tribunal deportivo de Brasil esta semana analizará una denuncia de que Portuguesa infringió las normas, lo que podría costarle al equipo cuatro puntos y permitiría a Fluminense mantenerse en la primera división. El tradicional club de Río de Janeiro, campeón de la pasada temporada, terminó el torneo en la zona de descenso, pero superaría a Portuguesa en la tabla de 20 equipos si le quitan los puntos.

Fluminense ganó el domingo su último partido del torneo, pero eso no fue suficiente para evitar convertirse en el primer campeón de Brasil que desciende de categoría. El Vasco da Gama, que ha ganado la liga en cuatro ocasiones y fue campeón de la Copa Libertadores en 1998, también cayó a la segunda división, pero no se beneficiaría de un castigo contra Portuguesa.

Vasco intenta permanecer en la máxima categoría a través de una fisura jurídica diferente. Quiere anular su derrota 5-1 ante el Atlético Paranaense a causa de la violencia de los aficionados que obligó al árbitro a suspender el juego y reiniciarlo 73 minutos más tarde: 13 minutos más allá del límite de una hora que permiten las reglas.

El tribunal analizará también si el campeón de la Copa de Brasil, el Flamengo, también de Río, debe perder puntos debido a un supuesto uso irregular del lateral izquierdo André Santos en la última jornada. Esa decisión podría enviar al descenso al club más popular del país si prospera el reclamo de Vasco.

La federación de fútbol de Brasil dijo que Portuguesa no debería haber utilizado el domingo al centrocampista Heverton en su partido contra el Gremio. El jugador había sido suspendido por dos partidos, pero Portuguesa dijo que recibió un erróneo consejo de uno de sus abogados, según el cual se trataba de una suspensión de un solo encuentro.

El abogado contratado por el club para el juicio negó cualquier acción indebida.

"Nunca dije que era una suspensión de un partido", aseguró Osvaldo Sestario. "Tengo casi 10 años de experiencia en estos casos, no haría eso. No sé lo que pasó, no sé cuál fue el error. Me gusta mucho Portuguesa y espero que el club pueda demostrar que no tuvo la culpa y pueda permanecer en la primera división".

El club consideró que tiene bases legales para evitar la pérdida de los puntos. Sostiene que, según la legislación vigente, la suspensión de Heverton no podría haber entrado en vigor contra Gremio, porque el juicio ocurrió muy próximo al partido.

"Él podía jugar", dijo Orlando Cordeiro de Barros, jefe del departamento legal de Portuguesa. "El juicio fue el viernes, por lo que la suspensión sólo sería válida el siguiente día hábil".

El documento oficial que anunció la suspensión se publicó el lunes, un día después del partido.

Heverton recibió una suspensión de dos partidos por insultar al árbitro tras el pitazo final en un partido del 24 de noviembre contra Bahía. Heverton, normalmente un suplente, ingresó a los 78 minutos en el encuentro del domingo.

"Este tipo de maniobras para cambiar lo que aconteció en el campo no deben ocurrir nunca más en Brasil", dijo Barros. "Es un mal ejemplo y una vergüenza para Brasil, un país que será anfitrión de la Copa del Mundo".

No sería la primera vez que Fluminense se beneficie de un fallo ajeno al campo de juego para evitar el descenso. El club de Río de Janeiro fue relegado por primera vez en 1996, pero se mantuvo en la máxima categoría debido a supuestas irregularidades en los arbitrajes de la época. Fluminense descendió de nuevo en 1997 y luego cayó a la tercera división al año siguiente, pero un cambio en el formato de la competencia le permitió ascender directamente a la primera división en el año 2000.

AP