29 de abril de 2013 / 01:41 p.m.

La apreciación de la Auditoría Superior del Estado en el caso del Fideicomiso Fondo Fomento Metropolitano (Fomerrey) es lapidaria:

“El fideicomiso no está recibiendo los recursos necesarios para hacer frente a sus compromisos acorto plazo”, anota en su informe de cuenta pública para 2011.

La dependencia que hoy dirige Edgar Oláiz Ortiz cuenta con 350 empleados dentro de una nómina que asciende a 6 millones 765 mil 942 pesos mensuales, la cual a su vez se traduce en 81 millones 191 mil 304 pesos al año, sin contar aguinaldos o bonos que la dependen cia concede a sus trabajadores.

En 2012, el Gobierno Estatal le otorgó más de 97 millones sólo para su operación; misma que al menos en 2011 fue calificada por el organismo fiscalizador del Congreso local con 65 observaciones financieras, entre las que destacan por lo menos nueve recomendaciones de responsabilidad administrativa.

El pasivo de Fomerrey a principios de 2012 era de 211 millones 717 mil 212 pesos y las cuentas por cobrar mayores a 720 días corresponden a más del 50 por ciento de cartera vencida con 108 millones 186 mil pesos, que crecieron 31%, sólo en 2011.

El organismo fiscalizador señala además problemas de operación interna y recursos que no alcanzan.

También en este año se tuvieron que pagar 267 mil pesos por recargos y multas en el retraso del Impuesto Sobre la Renta, además de 147 mil pesos en cuotas al Isssteleón no pagadas oportunamente.

La poca inversión que realizó durante ese año con los recursos que recibe, pues casi todo se va al gasto corriente, le ocasionó 26 solicitudes de recomendación de fincamiento de responsabilidades en la única obra que ejerció, consistente en pavimento para el fraccionamiento la Alianza Real en su primera, segunda y tercera etapa.

También en el aspecto normativo de la dependancia, audita la lotificación de 228 espacios multifamiliares en la colonia Estado de Progreso Segunda Etapa, en Escobedo, por 2 millones 245 mil pesos, y emite 9 recomendaciones de responsabilidad administrativa.

SIN TIERRAS

El problema más grave es la falta de reserva territorial para entregar, pues la utilizable hasta el 2011 era de 578 mil metros cuadrados en los municipios de Escobedo, García y Cadereyta, que se entregaron en un fideicomiso a tres constructoras particulares para que se realizaran fraccionamientos: Aga Capital, Nexxus y Salve Habitacional.

Además realizó donaciones con otra paraestatal que realiza básicamente sus mismas funciones, el Instituto de la Vivienda, a quien entregó terrenos por 4 millones 265 mil pesos en las colonias Bella Vista, de Cadereyta, y Benito Juárez de Montemorelos.

Lo que queda son poco más de 176 hectáreas inapropiadas para su desarrollo, con un valor comercial de 159 mil pesos.

Éstas se encuentran en las colonias Pedregal del Topo Chico, San Gilberto, Mirador de Santa Catarina, Nogales de la Sierra, Balcones de Santa Catarina, Valle del Sol, entre otras en distintos municipios metropolitanos.

Una superficie de más de 925 mil hectáreas invadidas en Monterrey y Salinas Victoria, cuyo costo es de nueve millones 502 mil pesos y no está ni cerca de ser cubierto.

Claves

Problemas internos

-El pasivo de Fomerrey a principios de 2012 era de 211 millones 717 mil pesos, mientras que las cuentas por cobrar mayores a 720 días corresponden a más del 50 por ciento de cartera vencida con 108 millones 186 mil pesos, que crecieron 31 por ciento en el 2011.

-Una superficie de más de 925 mil hectáreas invadidas en Monterrey y Salinas Victoria, cuyo costo de 9 millones 502 mil pesos, no está ni cerca de ser cubierto.

-Fomerrey tiene 350 empleados dentro de una nómina que asciende hasta los 6 millones 765 mil 942 pesos mensuales, 81 millones 191 mil 304 pesos al año (sin contar aguinaldos o bonos).

Daniela Mendoza Luna