25 de diciembre de 2013 / 06:15 p.m.

Para Puebla, el 2013 no cambió mucho respecto a años anteriores, pues una vez más fue un equipo gris que no alcanzó la liguilla en ninguno de los dos torneos, y lo más distintivo que tuvieron fue que Jesús López Chargoy tomó el control total del equipo.

Aunque económicamente parece que la estabilidad ha llegado a esta institución, no se puede decir lo mismo de los buenos resultados, que la tienen sumida en la media tabla hacia abajo y con el descenso como un fantasma que ronda.

Se pensó que el regreso de un ícono de esta escuadra, como lo es Manuel Lapuente, cambiaría muchas cosas, sin embargo, la realidad es que la poca materia prima de su plantel le impidió trascender como se esperaba.

Dentro de sus limitaciones había gente con mucha calidad como el ecuatoriano Segundo Castillo y su compatriota Félix Borja, así como Luis Noriega, quien vivió sus mejores años con este equipo, pero en la cancha poco fue lo que ocurrió con este cuadro.

En 17 partidos del Clausura 2013 solo fue capaz de ganar cinco, a cambio de cuatro empates y ocho derrotas, que los dejó en el duodécimo escalón de la tabla, con solo 19 unidades, a cinco del octavo clasificado.

Pese a ello, se mantuvo la confianza en Lapuente para el Apertura 2013, que tampoco comenzó de la mejor manera, ya que eran insistentes los rumores que señalaban que el experimentado estratega tenía las horas contadas.

El plantel sufrió diversos cambios, los más significativos, la salida de gente como Segundo Castillo, así como el arribo de Oscar Rojas, Alfredo Moreno y Jorge Villalpando.

No haber ganado en las primeras cinco fechas, con saldo de cuatro empates y un revés, generó la destitución de Lapuente para darle cabida al argentino Rubén Omar Romano, quien logró mejorar un poco al equipo, al grado que estuvo cerca de meterlo en zona de calificación.

Al final, sin embargo, el balance no fue bueno y una vez más se quedaron al margen de una fase final, aun con el pendiente en la tabla de descenso.

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