2 de noviembre de 2013 / 04:49 p.m.

Michael Jordan se burla del rumor acerca de que su equipo pierde juegos a propósito y dice que una franquicia no se construye perdiendo.

En el temperamento del fogoso astro que participó en 14 Juegos de Estrellas y ayudó a los Bulls de Chicago a ganar seis campeonatos de la NBA simplemente no cabe perder intencionalmente juegos esta temporada sólo para que los Bobcats de Charlotte puedan obtener una mejor selección en el draft del año próximo.

Olvidémonos de que la NBA probablemente sancionaría con una fuerte multa y los aficionados probablemente boicotearían a un equipo que admita realizar eso, el propietario de los Bobcats dijo que perder juegos a propósito simplemente no es parte de su competitivo ADN.

"No sé si algunos equipos han pensado al respecto; eso no es algo que haríamos nosotros", enfatizó Jordan. "Yo no creo en eso".

Jordan rio entonces con energía y dijo, "si esa fuera mi intención nunca hubiera pagado a (al agente libre) Al Jefferson 13 millones de dólares anuales".

No es que no fuera útil a los Bobcats un jugador como Andrew Wiggins, de Kansas, o Jabari Parker, de Duke, dos jugadores en su primer año de universidad que son vistos por muchos como potenciales astros de la NBA.

Jordan, de 50 años, no ha sido capaz de trasladar su éxito en la cancha a su tarea como propietario y ejecutivo en la liga. Los Bobcats tienen una pobre marca de 62-168 en las tres temporadas que han pasado desde que es el dueño mayoritario. La campaña pasada tuvieron récord de 21-61.

No obstante, él cree que no existen atajos al triunfo.

Aunque el draft de 2014 de la NBA ofrece a los equipos esperanzas de obtener una gran cantidad de jugadores novatos talentosos, Jordan dejó en claro que no está pensando en perder juegos.

"De todas maneras no es una garantía que eI (jugador) que vas a obtener va a ser un astro", dijo Jordan. "Sí leí que ciertos equipos están pensando en hacerlo, pero yo no soy uno de ellos.

"Así que relajemos esa conversación", pidió.

Jordan, relajado y cómodo en las oficinas de los Bobcats horas antes del juego inaugural de temporada en casa ha sido criticado ampliamente por sus fracasos con los Bobcats y por sus pugnas en la gerencia con los Wizards de Washington.

Señaló que es una consecuencia lógica.

"Es algo injusto, pero uno llega a esperarlo", dijo Jordan, quien se convirtió el dueño mayoritario de los Bobcats en 2010. "Uno establece ciertos estándares como jugador que trascienden todo lo que uno hace. Va a donde uno va. Uno va a traer eso alrededor del cuello, así que cuando la gente ve el nombre espera los resultados".

"Es algo injusto, pero es lo que es. Yo no dejo que eso me defina", agregó.

AP