9 de abril de 2013 / 10:39 p.m.

Jesús Mendoza Rangel es propietario de una vulcanizadora, él como muchos trabajadores, tienen que soportar los más de 40 grados que se sienten en Monterrey, lo cual, dijo, mitiga con el agua.

 

Monterrey.- • Trabajar bajo un fuerte sol y a más de 40 grados centígrados es común en Monterrey.

Aunque al hacer este reportaje todavía faltaba lo peor, nos dimos cuenta que la necesidad es apremiante.

Por todos lados, se observó a la gente laborando, ante las altas temperaturas que se han dejado sentir en al menos lunes y martes.

En lo alto de una construcción, a ras del suelo, cortando lámina o enrollándola, en la calle con un diablito o en una vulcanizadora, cambiando una llanta.

“Hace un chin…de calor, yo vengo de trabajar del Distrito Federal, pero aquí en Monterrey es diferente, está muy pesado”, comentó un albañil, mientras trabajaba.

Para poder cubrirse de los rayos solares, no utiliza protector, solo una camisa que se quitó y se la colocó sobre la cabeza.

Otros mitigan el fuerte calor, tomando mucha agua, agua y más agua, nada de cerveza, al menos mientras se labora.

“Está muy fuerte el calor, pero no hay de otra, hay que trabajar, lo que sí es que tomó mucho agua”, dijo don Jesús Mendoza Rangel, quien es propietario de una vulcanizadora.

Pero así es la vida y si no se trabaja, pues simple y sencillamente no hay para comer, entonces hay que darle llueve, truene o relampaguee, aunque la ciudad sea una sucursal del infierno por tanto calor.

IRAM OVIEDO