21 de agosto de 2013 / 12:42 a.m.

Cancún • Tres inspectores de la dirección de Fiscalización Municipal fueron grabados por una persona, cuando despojaban de sus mercancías y artesanías a una indígena, que trataba de vender en un crucero, en la zona hotelera.

 

El video fue grabado el pasado sábado 17, circuló profusamente a través de redes sociales y generó airadas respuesta. La difusión se incrementó cuando se distribuyó por varios estados.

 

En la grabación aparece un hombre despojando de la mercancía a una mujer, mientras otra ayuda a recoger las mercaderías que la indígena había colocado sobre el pasto.

La escena muestra la manera cómo los objetos son arrebatados con violencia a la mujer, mientras trata inútilmente de defender lo más valioso: "¡Eso no, eso no!", musita. Fuera de la escena se escucha la voz de un hombre que pregunta con voz autoritaria: ¿quién te dejó? (vender en la vía pública).

Los manotazos con que arrebatan la mercancía y la depositan en la bolsa parecen haber apabullado a la mujer, que sólo atina a girar sobre sí misma, mientras la inspectora recoge también un monedero de la mujer y la bolsa en la que al parecer guarda su comida y una botella con agua.

Los presuntos inspectores consuman el despojo en escasos 30 segundos, ante los inútiles esfuerzos de la mujer por defender de los funcionarios sus artesanías de hilaza y tela.

En Facebook Nicolás Reyes Torres, quien subió el video escribe: "Vean a estos inspectores como humillan y le roban su mercancía sin importarles nada. Su excusa es el no pagar la cuota como miles de vendedores que así lo hacen, que trabajan al amparo de un recibo de caja sin especificar que es lo que pagan".

El director de Fiscalización Municipal, Julio Romero, ha evitado hacer declaraciones sobre el caso. El presidente municipal Julián Ricalde Magaña, también ha guardado silencio hasta este mediodía.

Entre usuarios de redes sociales el video hizo recordar los casos de un niño indígena humillado por empleados del municipio de Villahermosa, Tabasco, que tiraron la mercancía que vendía en la vía pública.

Otro caso se registró en Durango, en donde un agente de seguridad privada tiró al suelo conos de cajeta que un niño que vendía para ayudar a sus padres.

FERNANDO MERÁZ-MEJORADO