8 de mayo de 2013 / 11:29 p.m.

Monterrey.- • La fusión de la Policía de Monterrey con la Secretaría de Vialidad y Tránsito podría concretarse en las siguientes semanas, una vez que concluyan las pruebas de confianza entre los agentes viales, iniciadas desde el mes pasado.

Margarita Arellanes, alcaldesa de la ciudad, explicó que en breve terminarán estos controles en los que se busca conocer los nexos de oficiales con actividades ilícitas o si han incurrido en actos de corrupción en el pasado.

"Ya han acudido 300 elementos a las pruebas de control y de confianza, estamos esperando que en unos 15 días más podamos ya tener concluido este proceso y en su momento daremos a conocer los resultados.

"Faltan aproximadamente 120 (elementos)…estamos esperando a que se dé todo el proceso de resultados de las pruebas de control y de confianza, aproximadamente 15 días, a más tardar tres semanas, ya podremos dar resultados", manifestó.

Por encontrarse en proceso los exámenes, la edil regiomontana rechazó el dar a conocer cuántos han causado baja y sostuvo que una vez concluidos se ofrecerá el balance final.

Tampoco quiso adelantar el esquema bajo el cual operará la fusión de la Policía con Tránsito, que podría ser desde una fusión total o simplemente administrativa.

"De nada sirve que hagas una fusión si no tienes primero una depuración, y una depuración correcta como se está haciendo en este caso…ya estamos en eso, ya lo tenemos, pero me gustaría darlo a conocer posteriormente, estamos ahorita principalmente en esta etapa porque también lo había comentado, de la importancia de la depuración, estamos ya en esta etapa", explicó.

Los marinos al frente de ambas corporaciones realizaron un estudio sobre las opciones para concretar esta integración, avalada por el Cabildo dentro del Plan Municipal de Desarrollo, y de entre ellas se elegirá la más conveniente para el municipio.

Hace unas semanas, los tránsitos de Monterrey se rebelaron contra sus mandos militares tras la muerte de uno de sus compañeros, que falleció tras ser arrollado por un elemento de la Policía Federal que conducía bajo los influjos del alcohol.

Tras varios días de polémica con la autoridad municipal, los agentes viales levantaron su protesta y aceptaron someterse a controles de confianza, con la condición de que aquellos que no los acreditaran fueran informados sobre las causas de su despido.

Se prevé que ambas corporaciones homologuen parte de su operación e incluso que varios de los reclutados para la Policía de Monterrey se incorporen a la Secretaría de Vialidad y Tránsito para reforzar los operativos.

LUIS GARCÍA