1 de febrero de 2013 / 03:37 p.m.

Monterrey • Dada la falta de elementos que priva en la Secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey, personal capacitado para ocupar una plaza de Policía municipal deberá “entrar al quite” para solventar la fusión entre ambas dependencias.

Tras la aprobación del dictamen que contiene el Plan Municipal de Desarrollo, los responsables de las áreas que se integrarán bajo un solo mando iniciaron el proceso de análisis de las implicaciones que esta medida acarreará.

La primera de ellas será que un grupo indeterminado de estos policías recibirá un curso exprés de un mes de duración para fungir como agentes viales a la brevedad posible, revelaron ayer fuentes de la administración involucradas en el proyecto.

De acuerdo a información oficial, Monterrey sólo cuenta con 476 tránsitos en funciones, insuficientes para cubrir la totalidad del territorio en forma óptima.

Según explicaron, a diferencia de la limpia realizada en la Secretaría de Seguridad Pública municipal, no se ha entrado de lleno en el área de Vialidad y Tránsito, pero anticiparon que la intervención se dará en el transcurso de los próximos meses.

Aunque no se dieron a conocer muchos detalles sobre la situación que priva al interior de la corporación, se reveló que también había elementos involucrados en actividades delictivas, específicamente contar con nexos con el crimen organizado.

Otro aspecto de la fusión de las Secretarías de Seguridad Pública y de Vialidad y Tránsito será la reorganización administrativa en ambas dependencias, que implicará el cese de una cantidad indeterminada de personal para no duplicar funciones.

Mandos involucrados en el proceso confirmaron a MILENIO Monterrey que se pretende crear una sola columna de logística administrativa, pero con dos ramificaciones operativas, descartando con ello de entrada el esquema de Politran.

No obstante, la posibilidad de un funcionamiento de esta naturaleza se encuentra latente, aunque se desconoce si podrá operar antes de que concluya el trienio de la alcaldesa Margarita Arellanes.

Las autoridades ven en la integración de Policía y Tránsito diversas ventajas, como un mayor control operativo, una supervisión más fácil, además de un adelgazamiento de la estructura que, por ende, traerá una mejora en la eficiencia.

Se prevé que en un plazo de dos meses los contralmirantes al frente de ambas corporaciones presenten a la alcaldesa un análisis detallado sobre el esquema más conveniente a seguir, con miras a concretar la fusión antes de que concluya el presente año.

Arellanes indicó esta semana que el plan operativo de la nueva Secretaría no está definido y adelantó la posibilidad de que la integración sea únicamente de carácter administrativo.

LUIS GARCÍA