19 de junio de 2013 / 10:05 p.m.

Brasil presenta la Copa Confederaciones, un torneo de campeones continentales que sirve como preparación para la Copa Mundial del año próximo. Pero la atención de los futbolistas se ha volcado a las manifestaciones que reclaman mejoras en los servicios básicos como transporte público, escuelas y hospitales.

Los jugadores brasileños se mostraron al principio renuentes a hablar sobre las manifestaciones, pero les resultó difícil evitarlo después que cientos de miles de manifestantes salieron a las calles para manifestar su disgusto con los políticos, las autoridades y el gobierno local.

"Después de ver a la gente en las calles reclamando mejoras me hizo sentir ganas de acompañarlos", dijo el delantero brasileño Hulk. "Están haciendo lo correcto; lo que dicen tiene sentido y tenemos que escucharlos. Brasil necesita mejorar, todos lo sabemos".

Unas 240.000 personas marcharon el lunes en diez ciudades brasileñas. Las protestas se están convirtiendo en las manifestaciones más significativas en Brasil desde que terminó la dictadura militar de 1964-85, cuando multitudes exigieron el regreso de la democracia. Recuerda el movimiento nacional de comienzos de los años 90 para exigir el juicio político al presidente Fernando Collor de Melo después de denuncias de corrupción y medidas económicas impopulares.

"El pueblo tiene derecho a manifestar sus opiniones y a protestar cuando no están felices con lo que ocurre en su país. Ese es el único modo de llamar la atención sobre lo que está mal", opinó el defensor de Brasil David Luiz, que juega para el Chelsea inglés. "No vivo en Brasil, pero amo a mi país. Los brasileños aman a su país y es por eso que ocurren las protestas".

Los jugadores apoyaron a los manifestantes aunque algunas de las quejas se relacionan con los altos costos de organizar la Copa Confederaciones y la Copa Mundial del año próximo en un país en necesidad acuciante de mejores servicios públicos.

Una organización que reclama tarifas de autobuses más baratas comenzó las protestas la semana pasada, pero las manifestaciones se han expandido a medida que la gente sobrelleva la carga de impuestos y precios elevados a cambio de servicios de baja calidad en un sistema de gobierno agobiado por la corrupción y la ineficiencia.

Los manifestantes han tratado de usar la Confederaciones para llamar la atención sobre sus causas.

Las protestas se tornaron violentas en Brasilia, Río de Janeiro y Belo Horizonte, donde la policía usó balas de goma y gases lacrimógenos para impedir que los manifestantes se acercaran a los estadios del torneo. Las autoridades reportaron arrestos y lesiones menores en tres grandes ciudades.

"Lo único que no apoyaremos es la violencia", afirmó Luiz. "Estoy a favor del derecho a manifestar la opinión, pero solo de manera pacífica".

Los jugadores han evitado aludir a las protestas en las conferencias de prensa, al parecer para tratar de que el tema los distraiga de sus preparativos deportivos. Pero algunos ya han apelado a los medios sociales para manifestar su opinión.

"Estoy a favor de las protestas siempre que sean pacíficas", dijo el delantero Fred en Facebook. "Estoy muy orgulloso de ver a la gente luchar para mejorar el transporte público, los servicios de salud y muchas otras cosas.

El defensor de Barcelona Daniel Alves y el defensor Dante del Bayern Munich también expresaron su apoyo a las demostraciones.