SOFÍA REYES
19 de abril de 2013 / 10:42 p.m.

Ciudad de México • De negro, la diosa Shirley Manson, líder vocal de la agrupación Garbage dio la bienvenida a su santuario construido en la Arena Ciudad de México con palabras, éxitos y rarezas a las 12 mil personas que la coronaron con rosas sobre su rojo pelo.

En diálogo constante con la gente, Manson expresó su gozo por una noche en la que el público tuvo gran energía para cantar e interpretar sus grandes éxitos, pero temas también que solo los conocedores y acérrimos fans habían esperado desde su última visita hace cinco años.

"Hola México, no sé que decir, esto es enfermo, gracias por acompañarnos esta noche, es una ocasión especial el estar aquí, me prometí llorar esta noche.

"No es nuevo que ustedes nos han sostenido sobre todo con el nuevo disco. Es algo extraordinario para nosotros, les prometemos que no se van a arrepentir", dijo la irlandesa.

Tras una lista de éxitos, también hubo canciones del baúl, como Cup of Coffee seguido de Special y un breve momento de Cry me a river, la banda anunció su entrada al estudio en el verano y su pronto regreso.

Duke se despidió en un momento que dejó anonadada a la gente en un chiste de tiempos pasados: Thanks a million, que causó la misma sorpresa de encontrarse con mariachis como grupo abridor.