30 de mayo de 2013 / 03:30 p.m.

La española de origen venezolano Garbiñe Muguruza explicó hoy que los problemas físicos, en forma de fiebre y molestias estomacales, le impidieron luchar en su partido de segunda ronda de Roland Garros contra la serbia Ana Jankovic, decimoctava cabeza de serie.

"No me encuentro muy bien. Llevo los dos últimos días con fiebre, creo que es un virus. Se me ha hecho como una montaña", comentó Muguruza, de 19 años, tras caer por 6-3 y 6-0 en 1 hora y 5 minutos.

La de Caracas, con residencia en Barcelona, empezó el partido 3-0 arriba, pero encajó después un 12-0 seguido.

"He empezado muy animada, pero cuando ella le ha dado la vuelta y lo he visto más complicado, poco a poco me he ido desanimando", señaló Muguruza, que en una situación similar en el futuro intentará no enfadarse consigo misma cuando el cuerpo no le responda, comentó.

Pero el gran temor de la española no es esa fiebre que le ha estropeado los dos últimos días, sino los problemas que arrastra en su tobillo derecho, que la llevarán al quirófano.

"Me han dicho que la operación es una chorrada (...) pero la recuperación será lenta", porque las molestias afectan a hueso y cartílago.

La operación, probablemente en Barcelona, está programada para después de Wimbledon, con lo que pondrá fin a la temporada para intentar regresar con fuerza en 2014, quizá con su ránking de 72ª mejor jugadora del mundo antes de llegar a París, protegido, al tratarse de una lesión de larga duración.

Su verdugo en el Grand Slam de París, Jankovic, que lleva trece años como profesional y es una habitual de los puestos altos del ránking, destacó que Muguruza es una de esas "grandes jugadoras ascendentes".

"Tiene un gran futuro", dijo la serbia tras eliminar a la española, halago que la caraqueña agradeció. Y para convertir en hechos esas esperanzas, Muguruza cree que necesita "ser más regular" acumular "más experiencia" y asentarse para no tener tantos "altibajos".

Admiradora de Serena Williams ("cuando yo era una niña ella ya era número uno", dice admirada), cree que su tenis es una mezcla entre la escuela española y la rusa.

"Tengo la parte española de correr y luchar" pero "intento pegarle como las rusas, a palazos planos, recto", comentó la joven tenista, que aún no ha decidido si en el futuro representará a España o a Venezuela.

"No siento mucha presión", señaló en conferencia de prensa Muguruza, la menor de tres hermanos nacidos en Caracas, de madre venezolana y padre de Azkoitia (España), que regresó a España a los seis años.

Si se recupera físicamente jugará el dobles con la española Lourdes Domínguez contra las italianas y favoritas Sara Errani y Roberta Vinci.

Después pasará por casa antes de poner rumbo a Holanda para preparar sobre la hierba de Hertogenbosch, antes de atacar Wimbledon, donde entrará por primera vez en el cuadro final.

Agencias