3 de diciembre de 2013 / 09:48 p.m.

Monterrey.- Por fin Don Rafael y su esposa Virginia pueden estar tranquilos nuevamente. Y es que el problema que los aquejaba desde la semana pasada ha quedado atrás.

La mañana de este martes y en presencia de personal de la PROFECO, acudió a su vivienda un representante de la empresa Gas Natural Fenosa para inspeccionar la reciente colocación de un nuevo medidor.

El matrimonio de la tercera edad tiene una cita el próximo 10 de diciembre en la oficina de la compañía, para que les regresen los 3 mil 265 pesos que les habían cobrado indebidamente.

"Se reunieron aquí para corroborar el funcionamiento del nuevo medidor que nos conectaron. Y la gente de la PROFECO estuvo aquí para verificar", señaló Rafael Reding Vallejo, de 74 años de edad.

Fueron siete días de incertidumbre y de impotencia ante lo que consideraron un abuso o un robo, pero ahora todo volvió a la calma, según explica el vecino de la colonia Villa Mitras.

"El denunciar vale la pena. El no decir nada, el no pagar, es fomentar la impunidad, y creo que eso es malo", recalcó.

Su esposa Virginia Zermeño Monterrubio, de la misma edad, lamentó que la empresa de gas los haya acusado de manipular y perforar el medidor.

"Y que creemos que no es justo lo que nos hicieron. Porque nosotros somos unas personas, aparte de la tercera edad, somos personas que trabajamos y que nos ganamos la vida, y no se vale lo que nos hicieron", aseveró.

Pese a la molestia que les causaron y a que tuvieron que desembolsar más de 3 mil pesos por una falta que no cometieron, la señora dijo estar satisfecha por el acuerdo final.

"Estoy contenta porque se hizo justicia, y ojalá y toda la gente se quejara y le hicieran justicia. Ojalá que no se repita; que no haya estas injusticias, porque no se vale", puntualizó.

La semana pasada, el matrimonio se quejó de que el martes 26 de noviembre, mientras ellos andaban de compras, les retiraron el medidor, pese a que el mismo estaba dentro de la propiedad, tras un barandal.

La empresa Gas Natural Fenosa les dejó un aviso y una cita. Al acudir a las oficinas les informaron que había una sanción en contra de ellos, por supuestamente hacer dos perforaciones en la tubería, con el aparente fin de obtener el combustible sin pagarlo.

La pareja acudió ante la PROFECO, pero fue hasta que su caso se hizo público, que las autoridades y la propia compañía los atendieron y revisaron la situación.

AGUSTÍN MARTÍNEZ