LUIS GARCÍA
30 de junio de 2013 / 02:08 p.m.

Monterrey • Tras años de complacencia por parte de la autoridad, el primer cuadro de Monterrey se ha convertido hoy en uno de los principales focos delincuenciales para la capital del estado.

Un diagnóstico hecho por la Secretaría de Marina (Semar) durante agosto y septiembre del año pasado, mostró la existencia de 62 lugares que fomentan la mayor parte del crimen y delitos cometidos en esta zona.

El estudio, difundido por la administración regiomontana esta semana luego de la aprobación del modelo Politrán, detalla que 40 bares y cantinas, 6 salas de masaje, 16 table dance y otros lugares dedicados a la práctica de la prostitución propician la actividad delictiva que aqueja a la ciudad.

Se ubican en tres cuadrantes, identificados con la simbología alfanumérica C13, C14 y C17, comprendidos entre las avenidas Colón, Miguel Nieto, Constitución, Pino Suárez, Zuazua y Washington.

Este espacio, que forma una suerte de “L” dentro del mapa, tiene una población de 9 mil 234 habitantes, pero en horas pico existe un tránsito de hasta 209 mil personas, la mayoría provenientes de otros municipios.

Evidencia de esos hechos han sido eventos como el ataque al bar Sabino Gordo, donde el 8 de julio de 2011 perdieron la vida 21 personas tras un ataque de hombres armados al lugar por el control de ese sitio como punto de venta de droga.

Igual de notorios han sido otros incidentes, como el atentado contra el Café Iguana, en el Barrio Antiguo, perpetrado el 22 de mayo del 2011 y que cobró la vida de cuatro personas, sumiendo a este popular sector de antros y bares en una zona desierta.

Junto a los giros negros conviven cientos de comercios como tiendas de conveniencia, restaurantes, oficinas, hospitales y escuelas, además de hoteles, moteles y cuatro estaciones del Metro, espacios con riesgo potencial de sufrir actos delictivos.

El análisis de la Marina identifica además las oficinas gubernamentales y centros de esparcimiento como museos, la plaza Zaragoza, el corredor comercial Morelos y la Macroplaza dentro de estos cuadrantes.

Desde hace varios meses, el centro de Monterrey ha sido afectado por una ola de asaltos a comercios y robos tipo cristalazo, lo que la autoridad ha atribuido a la migración de personas que confluyen del área metropolitana

Cifras oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública municipal establecen que en el primer cuadro –comprendido por las avenidas Venustiano Carranza, Colón, Félix U. Gómez y Constitución- habitan 28 mil 300 personas, pero esa movilidad genera la presencia de 419 mil 387 personas en horas pico.

El Gobierno del Estado y el municipio de Monterrey iniciaron este año la tarea del rescate del centro de la ciudad, mediante un programa que pretende dotar de vida cultural, artística y estímulo al comercio a sus calles, vía el rescate de espacios abandonados.

Por lo anterior, las autoridades han coincidido en la necesidad de mejorar los esquemas de vigilancia en la zona, uno de los rostros más visibles del estado hacia el resto del país y el mundo.

ClavesLo feo de lo feo

La Secretaría de Seguridad Pública municipal establece que el primer cuadro está comprendido por las avenidas Venustiano Carranza, Colón, Félix U. Gómez y Constitución.

Junto a los giros negros conviven tiendas de conveniencia, casas habitación, oficinas, hospitales, escuelas y estaciones del Metro, espacios a merced de la delincuencia.

Ejemplos de ello han sido casos como los ataques al Café Iguana y al bar Sabino Gordo, en mayo y julio de 2011, así como el alto número de asaltos y robos tipo cristalazo en la zona.