27 de enero de 2013 / 06:32 p.m.

 

Chiapas  • Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, en compañía de su homólogo tabasqueño, Arturo Núñez Jiménez, supervisó las obras de la Estructura de Control “El Macayo”, cuyo objetivo es evitar inundaciones como las ocurridas en 2007 que devastaron la ciudad de Villahermosa.

A través de un comunicado, el gobierno de Chiapas informó que se está ejerciendo una inversión con recursos federales superior a los 364 millones de pesos en “El Macayo”, ubicada en el municipio de Reforma (norte de Chiapas), presentando un avance del 60 por ciento con el revestimiento de control hidráulico y la instalación de sistemas de cortinas.

“La Estructura de Control “El Macayo” contiene una visión integral para lograr beneficios entre los que destacan la gestión eficiente del agua, acciones de medio ambiente, planeación urbana, prevención, alertamiento temprano y protocolos de emergencia; que serán posibles gracias a la unión de los gobiernos de Chiapas y Tabasco, así como la decidida participación del EjecutivoFederal en pro del bienestar de los ciudadanos”, precisó el gobierno estatal.

De esa forma se mitigarán los riesgos de los fenómenos meteorológicos que reiteradamente azotan el sureste mexicano, a través de la construcción del bordo que regulará y contendrá las fuertes corrientes de los ríos Mezcalapa, Samaria y Carrizal.

Esta obra es parte del acuerdo entre el gobierno chiapaneco y la administración del presidente Enrique Peña Nieto e incluido en el Programa Nacional de Prevención Contra Contingencias Hidráulicas.

Aunque el mayor beneficio se considera será para Tabasco, cuya capital Villahermosa es susceptible a inundarse, Chiapas también tendrá mayor seguridad con el desfogue. Se tiene previsto que concluirán los trabajos dentro de seis meses.

A finales de 2007 diversos factores causaron que las lluvias provenientes de fenómenos meteorológicos sobrepasaran las presas Peñitas, La Angostura, Chicoasén y Malpaso provocando que Villahermosa fuese cubierta por el agua en una de las tragedias más devastadoras para Tabasco.

Ese mismo año, en Chiapas la comunidad Juan de Grijalva, municipio de Ostuacán, fue arrasada por un “mini tsunami” provocada por el deslave de un cerro. Aunque los animales de patio y corral advirtieron a la población del peligro escapando hacia la cima, 25 personas fueron arrastradas por la ola, casando su muerte.

HERMES CHÁVEZ