11 de febrero de 2013 / 02:16 p.m.

Monterrey.- El incremento de la deuda en Nuevo León parece estar ligado directamente con los procesos electorales, pues es en los años en que se realizan elecciones cuando los pasivos estatales tienden a dispararse.

En el cambio de sexenio estatal, el nivel de pasivo de Nuevo León sufrió un 51 por ciento de aumento, mientras que en 2012 el ascenso fue de 25 por ciento.

Según dato de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en 2009, durante el último año del gobernador José Natividad González Parás, el saldo de los pasivos era de 17 mil 959 millones de pesos, y durante ese mismo año se adquirieron financiamientos por 9 mil 110 millones, culminando el sexenio con 27 mil 070 millones de pesos.

Esto representa un incremento de 51 por ciento en un lapso menor a 12 meses.

La administración de Rodrigo Medina sigue con la misma tendencia y aunque se trató de elecciones intermedias el incremento fue de 25 por ciento.

Según revelan los últimos dos informes trimestrales del estado, 2012 cerró con 41 mil 571 millones de pesos entre pasivos del aparato central de Gobierno y las paraestatales: Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, Instituto de Control Vehicular y Red Estatal de Autopistas.

Llama la atención, debido a que el incremento que se dio entre 2010 y 2011 en materia de pasivos del estado fue considerablemente menor.

Durante el primer año de gobierno de Medina de la Cruz, la deuda incremento sólo 3 mil millones de pesos, un diez por ciento de lo que arrastraba entonces, pasando de 10 mil 13 millones a 33 mil 133.

Ambos gobernadores tuvieron en esas fechas un Congreso Estatal con la mayoría de su partido, que permitió el incremento de los pasivos.

Con este fenómeno, Nuevo León se suma al menos a 6 entidades federativas que han registrado este tipo de comportamientos, según un monitoreo realizado por la secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El primer lugar lo tiene Coahuila, cuya deuda incrementó 342 por ciento en 2011, cuando se dio el relevo de mandos en la gubernatura.

Fueron 28 mil 242 millones de pesos los que se solicitaron en el transcurso de ese año para dejar los pasivos en el orden de los 36 mil 509 millones, teniendo lugar el llamado Moreirazo.

Sin embargo esto no es privativo de las administraciones que gobierna el Partido Revolucionario Institucional, pues el mismo fenómeno se ha registrado en estados como Jalisco, durante el mismo 2009.

Con un gobernador emanado del Partido Acción Nacional, ese año los pasivos de Jalisco ascendieron de 8 mil 480 millones a 26 mil 289; un incremento de 17 mil 971 millones de pesos que representan un 210 por ciento.

La deuda pública tanto en los estados como municipios comenzó su crecimiento desde 1994, cuando el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Pedro Aspe Armella, realizó los cambios necesarios a la ley para que las entidades federativas y ayuntamientos pudieran poner como garantía sus participaciones futuras en la adquisición de pasivos.

Sin embargo, la contingencia real comenzó en 2006, cuando los estados dispararon sus deudas en un 154 por ciento, pasando de 160 a 408 mil millones de pesos en total.

Claves

Sospechosa tendencia

-Cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público arrojan que la deuda de Nuevo León se incrementa particularmente en temporada de elecciones, como fue en 2009 y 2012.

-En una situación similar se encuentran otros estados como Jalisco y Coahuila, lo cual demuestra que no es un fenómeno privativo de un partido político, pues tanto panistas como priistas incurren en la práctica.

-La actual administración estatal ha duplicado los niveles de endeudamiento que recibió en 2009, pues actualmente ya rebasa los 41 mil millones de pesos el pasivo estatal.

DANIELA MENDOZA LUNA