5 de febrero de 2014 / 08:49 p.m.

Bruselas.- La Comisión Europea pactó con Google un principio de acuerdo por el que la organización estadounidense se compromete a ofrecer los enlaces de sus tres principales rivales en los resultados de sus búsquedas.

Según Bruselas, esta tercera y última oferta del buscador de Internet satisface su preocupación de que Google estuviera incurriendo en un abuso de posición dominante en el mercado de las búsquedas y la publicidad en línea.

De esta manera la empresa elude una multa que se estimaba en más de 3 mil 700 millones de euros.

Por su parte, el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario responsable de Competencia, Joaquín Almunia, señaló que este principio de acuerdo es "un importante avance" en la investigación antimonopolio que abrió a la empresa estadounidense en 2010.

Por su parte, vicepresidente senior y responsable legal de Google, Kent Walker, expresó su confianza en que los "cambios significativos" que adoptará en su manera de operar en Europa resuelvan los problemas detectados por Bruselas.

Preguntado por las primeras reacciones negativas de los rivales de Google sobre la propuesta aceptada, Almunia insistió en que el papel de la Comisión Europea es "acabar con los abusos de posición dominante, pero no con el dominio que "efectivamente" tiene Google en el mercado mundial de buscadores de internet.

Almunia ha explicado que, cada vez que Google ofrezca sus servicios de búsqueda, incluirá también los de sus tres rivales y deberá hacerlo "en condiciones comparables" con los suyos propios. Estos compromisos se aplicarán solo dentro del Espacio Económico Europeo (la UE más cuatro países más), a no ser que el buscador decida ampliarlos.

Hasta ahors se pagaba para lograr un lugar destacado en las páginas del gigante de los buscadores. A partir de ahora, ha continuado Almunia, habrá dos posibilidades: primera, los resultados de las búsquedas verticales deberán incluir, sin pagar por ello, los servicios de los rivales en condiciones comparables a los de Google, y segunda, los rivales que quieran aparecer destacados en esas páginas tendrán que pagar como el resto de empresas, aunque ahora dentro de un sistema de subastas.

Respecto al llamado scraping, la práctica del gigante de reproducir contenido de empresas sin su consentimiento, el responsable comunitario de Competencia ha explicado que "si una empresa no está contenta con la forma en que Google utiliza su contenido, puede exigirle dejar de usarlo sin verse penalizada por ello", sin aparecer la última en los resultados de búsquedas.

Los compromisos entre Bruselas y el buscador tendrán un período de aplicación de cinco años, durante el cual Almunia confía en que no se rompan: "Espero que todos hayan aprendido del caso Microsoft, donde la ruptura de un compromiso -que la empresa dijo fue no intencionado- le llevó a pagar más de 500 millones de euros".

AGENCIAS