17 de noviembre de 2013 / 05:30 a.m.

Erik Pérez regresó a la senda del triunfo dentro de la UFC tras derrotar por decisión unánime al salvadoreño Edwin Figueroa en la cartelera preeliminar de UFC 167.

Es la segunda pelea consecutiva en la que Goyito tiene que pelear los tres rounds, luego de que en agosto de este año perdiera ante el japonés Takeya Mizugaki, en esta ocasión el regiomontano mantuvo el control del combate, aunque no pudo registrar una sumisión o noquear a su rival.

Pérez resultó superior 30-27 en las tres tarjetas de los jueces gracias al domino que tuvo sobre su oponente, en el combate de pie repartieron golpes pero el mexicano conectó mejores combinaciones y patadas al cuerpo. En el cierre del tercero estuvo cerca del KO pero no arriesgó al sentir la pelea ganada.

Cada vez que Figueroa lucía mejor Pérez lo llevó a la lona con derribes y uno particularmente espectacular con el que el cuerpo de Figueroa supero la altura de la jaula y la arena del MGM Grand ovacionó cuando aterrizó de espalda.

En el suelo El Feroz se defendió bien, Goyito pudo conectar algunos codos y rodillas pero no abrió puertas para una sumisión.

"Hicimos todo inteligente, fuimos paso por paso, ahora no me ví tan desesperado y salimos con la mano en alto como lo prometí", dijo Pérez a La Afición tras la victoria.

Pérez reconoció que por momentos se llevó la peor parte en el combate de pie, incluso salió con un corte en la nariz."El intercambio me costó, traigo los golpes en la cara pero me tengo que sentir vivo, este es el deporte de los golpes y salir con algunos no importa mientras salga con la mano en alto", agregó.

Ahora Goyito espera tener algunos meses de descanso para estar listo durante el primer semestre de 2014 en caso de que la UFC lo programe en un evento en México.

Al final el peleador neoleonés reconoció que pudo irse con un nocaut tras conectar a Figueroa, pero "trate de mantenerme concentrado ya vimos que estas peleas cualquier error puede llevarte a perder la pelea, ya tenia dos rounds ganados no quise ir y cometer una falla ya la tenia ganada".

En el balance final, más allá del triunfo fue la mejoría en el aspecto de la lucha, que falló en el pasado: "Trabaje mucho en eso, vieron todos contra Mizugaki que no pude llevarlo al suelo y fue por eso que trabajé mucho mis derribes, trabajar posicionarlo y ahora vieron que puedo llevar a cualquier oponente en el suelo", concluyó.