2 de febrero de 2013 / 01:48 a.m.

En el contrato que tiene el Seguro Social con la Asociación de Guarderías de Nuevo León se estipula que se trabajen nueve horas, pero los padres de familia piden el apoyo hasta tres horas extras, sin embargo, las guarderías no pueden solventar el gasto.

 Monterrey • Pese a que el mantener abiertas horas extra es una solicitud de primera mano de las madres de familia, el presidente de la Asociación de Guarderías de Nuevo León, Sergio González, informó que las guarderías que colaboran con el Instituto Mexicano del Seguro Social cerrarán a las 16:00 horas, dejando a casi ocho mil niños sin un sitio donde pasar las tardes.

Sergio González detalló que el contrato firmado con el IMSS estipula que solamente pueden ejercer labores por nueve horas, es decir de las 7:00 a las 16:00 horas, y en algunas excepciones hasta las 16:30, pero que, debido a las necesidades de padres y madres de familia, mantienen abiertos hasta tres horas extra para atender a los pequeños, sin que ni el IMSS otorgue apoyos económicos para sustentar este gasto, ni permitiendo el cobro de los dueños de guarderías a los padres.

"El contrato es por nueve horas, pero las madres quieren más horario. Si nosotros lo mantenemos, no tenemos el recurso económico para abastecer la guardería por tres horas, y el IMSS no nos paga ese extra, y nos amarra las manos para no permitir el cobro extra a los padres, incluso cuando ellos piden pagar ese adicional con tal de dejar en un sitio seguro a sus hijos", expuso González.

El presidente de la Asociación de Guarderías de Nuevo León mencionó que los gastos son tantos por ese tiempo adicional que se encuentran imposibilitados en otorgar alimentos y salarios adicionales, por lo que piden al IMSS les permita poder cobrar a las familias el tiempo después de las nueve horas pactadas en el contrato, o de lo contrario, que aporte los recursos para abastecer las necesidades de los padres derechohabientes.

"Hay madres de familia que nos han dicho que nos pagan el extra, porque tienen turnos de tarde y no pueden pasar por los niños, nosotros les decimos que con todo gusto, pero que el IMSS no nos permite cobrarles o de lo contrario el contrato termina; entonces para ellos es esa necesidad, y nosotros no pudimos abastecerlas", afirmó.

Sergio González mencionó que lo ideal es que el propio Instituto revise a los derechohabientes para abrir dos turnos, tanto matutino como vespertino, y con ello beneficiar a padres de todos los turnos laborales.

De lo contrario, no queda más que apegarse al contrato para cerrar a las 16:00 horas, y en caso de que los padres no arriben por el menor, entregarlo al Sistema DIF por abandono de hogar, algo que los propios dueños de guarderías han evitado para no perjudicar a los padres.

"Nosotros es lo que deberíamos hacer pero no lo hacemos porque conocemos los horarios quebrados de los trabajadores, pero con esto nos orillan a cerrar a nuestras horas, entonces sólo resta tres cosas: o que el IMSS haga dobles turnos, o que nos otorgue el apoyo económico para esas horas adicionales, o bien, que nos permita el cobro por ese tiempo extra a los derechohabientes", señaló.

ISRAEL SANTACRUZ