22 de enero de 2013 / 10:36 p.m.

Chilpancingo • En Atliaca y Acatempa, comunidades pertenecientes al municipio de Tixtla los habitantes tomaron las armas para detener la ola de secuestros que ya cobraron varias vidas inocentes; se encapucharon e instalaron retenes de vigilancia, pero no se adjudicaron la muerte de un joven cuyo cuerpo apareció tirado a pocos metros de la comisaría.

Este fue el primer brote de inconformidad armada que se genera en la zona centro de Guerrero, en comunidades que se encuentran a escasos 20 minutos de Chilpancingo y de donde se movilizó parte importante del gabinete de seguridad.

La movilización comenzó desde la tarde del lunes 21 de enero, cuando los habitantes de Atliaca reportaron que un grupo de jovencitos estaba cobrando piso en los negocios del lugar.

La Policía Preventiva acudió al reporte y detuvo a cinco jóvenes que se desplazaban a bordo de motocicletas y los remitió a la barandilla municipal, pero más tarde la población detuvo a otro menor y una mujer a los que pretendieron linchar.

Entonces la preventiva volvió a reaccionar y los rescató para llevarlos a la barandilla y antes de que los lugareños se reagruparan trasladó a los siete detenidos al Ministerio Público de Chilpancingo.

Los habitantes de Atliaca se molestaron porque dijeron estar hartos de los secuestros y actos de extorsión, pero las familias de los seis jóvenes detenidos avecindados en Tixtla denunciaron que se cometió una injusticia, ya que se trata de estudiantes del Colegio de Bachilleres que solo daban una vuelta por el lugar.

Retenes y detenidos

La noche del lunes los habitantes de Atliaca decidieron instalar retenes con gente armada en sus principales entradas, acción que fue replicada en la comunidad de Acatempa.

En ambos lugares los hombres que tenían rifles y pistolas en casa se encapucharon para apostarse en las entradas, pero esta ocasión no estuvieron solos porque la mayoría de sus mujeres salió a respaldarlos.

Antes de la medianoche detuvieron a dos hombres que se trasladaban a bordo de una Urvan del servicio sin placas de circulación, era la unidad número 25 del sitio Transportes Unidos de la Montaña y las dos costas.

Solo uno de los detenidos fue entregado la tarde del martes a la Procuraduría General de Justicia, del otro solamente se dijo que probablemente había escapado. A dos cuadras de la comisaría se encontró el cadáver de un hombre joven, estaba en calcetas y vestía pantalón de mezclilla color azul marino; sudadera negra con capucha y playera azul cielo; el cuerpo quedó boca abajo y, de acuerdo a los lugareños, fue abatido alrededor de la 01:00 horas.

Personal del Servicio Médico Forense acudió a recoge el cuerpo hasta después del mediodía. Los habitantes de Atliaca se abstuvieron de platicar sobre dicho deceso con los representantes del gabinete de seguridad que acudieron al lugar.

Hasta Atliaca se trasladó la titular de la Procuraduría General de Justicia, Martha Elva Garzón Bernal; el secretario de Seguridad Pública, Guillermo Jiménez Padilla y la subsecretaria de Asuntos Políticos, Rossana Mora Patiño, además de mandos de la Policía Federal y del Ejército Nacional.

 Rogelio Agustín Esteban