VÍCTOR SALVADOR CANALES
20 de abril de 2013 / 08:07 p.m.

Reynosa • Luego de la peor ola de violencia que padeció Reynosa entre marzo y abril, los habitantes de la ciudad fronteriza se sorprendieron al recuperar, aunque sea temporalmente, la tranquilidad.

Eso sí, el blindaje por parte de los integrantes del Ejercito y la Marina, en apoyo a las policías federal y estatal, continuará.

En uno de los retenes a cargo de las fuerzas armadas instalado a la entrada a Reynosa, en donde la revisión de los automovilistas es aleatoria, una de tantas camionetas con cuatro ocupantes que se desplazaba de Monterrey a McAllen pasó a revisión, ellos nos contarán.

Con mucha habilidad, los militares piden que desciendan de la unidad, que abran la cajuela, desde luego revisan el compartimiento de guantes, y por supuesto las maletas.

Para entablar una conversación con los soldados destinados para la revisión, el conductor del vehículo pregunta que cuales son los escenarios en materia de seguridad que persisten en la ciudad vecina al país norteamericano.

"Fíjese que muy bien, pueden confiar en que estarán seguros, en estos días se ha reflejado una tranquilidad que se había perdido… ustedes estén confiados en que llegaran con bien a su destino", recalcó.

Al entrar a la ciudad era otro muy distinto el ambiente, comparado con los días de las Semanas Santa y de Pascua.

El comercio ahora está trabajando con toda normalidad, todo lo contrario a los días de ejecuciones diarias, enfrentamientos entre grupos armados, ya sea entre las bandas distintas o con las fuerzas policiacas.

"Si, la verdad que hemos perdido mucho, porque cuando la violencia se hace presente tenemos que cerrar por nuestra protección y además porque la gente no viene al centro, se refugia en sus hogares o centros de trabajo", dice un comerciante en el corazón de la ciudad fronteriza.

Un oficial de Vialidad y Tránsito, nos hace el alto, pero no, no fue por alguna infracción, ni tampoco para aplicar alguna sanción, sino para preguntar si todo iba bien.

"¿Ustedes son de Monterrey?", aclara."¿Hacia dónde se dirigen?".

"Vamos a McAllen", le contestaron.

"Muy bien, si desean irse por el cruce con Hidalgo, háganlo sin problemas, pero se prefieren utilizar en nuevo, Anzalduas, que conecta con Mission, también, todo está bajo control, y esperemos que todo siga así", explica el oficial.

Y agrega que si utilizan el de Pharr, pues mejor, o un poco más largo el trayecto, pero menos saturado de vehículos, recomienda utilizar el cruce de Rio Grande con Donna.

El tránsito se muestra atento, cumpliendo con su obligación de servir al automovilista, en lugar de servirse de él.

Muchos comentarios surgieron de la gente que advirtió que por lo menos en estos días, los índices de inseguridad disminuyeron y dijeron que ese es el escenario que debería persistir siempre.