LUIS GARCÍA
18 de junio de 2013 / 01:04 a.m.

Guadalupe.- • El municipio de Guadalupe registra el mayor crecimiento de casos de violencia intrafamiliar, que se traduce en demandas ante los juzgados de lo que respecta a la familia, y representa más de la tercera parte del total de asuntos de esta índole ventilados ante el Poder Judicial de Nuevo León.

Graciela Buchanan, presidenta del organismo, mencionó que hasta un 40 por ciento de los incidentes tienen lugar en el citado distrito, solo por debajo de Monterrey, que ocupa el primer lugar por su extensión territorial.

"Del cien por ciento de asuntos familiares que se manejan, un 40 o 35 por ciento son de Guadalupe (…) ¿Qué cantidad va a llegar? Nos gustaría decir que no fuera tanta, porque mientras lleguen más, quiere decir que hay mucho conflicto en las familias y lo ideal es que no estén en conflicto", refirió.

Guadalupe ha tenido en relación con el resto de la población, la mayor cantidad de casos en porcentaje de violencia familiar, esto es más de la tercera parte, el primer término lo tiene con muy poco porcentaje Monterrey, pero le sigue Guadalupe.

"No me gustaría mentir en porcentaje, pero (es aproximadamente) un 50 por ciento más de lo que tiene San Nicolás y lo que tiene San Pedro", señaló.

La funcionaria recordó que las consecuencias de estos sucesos representan causales de divorcio y pérdida de patria potestad, además de demandas por pensión alimenticia.

A raíz de esta problemática, el Poder Judicial instaló cuatro nuevos juzgados familiares en este municipio, dos del tipo tradicional y dos orales, que atenderán esta ola de casos que anteriormente se desahogaban en la capital del estado.

"Muchos de los casos que se atienden se van primero por la vía penal y se olvidan de la parte familiar. Cuando alguien comete el delito de violencia familiar, seguramente tiene que ser acreedor de las sanciones del tipo familiar civil", expresó.

Buchanan sostuvo que la problemática se ha acentuado en esta zona de la metrópoli dada la migración de nuevas familias, incluidas aquellas que proceden de otros estados de la República y que viven en condiciones precarias.

"Hay muchas construcciones de interés social, de casas habitación donde la gente se viene (a vivir) y hay hacinamientos, por otro lado son gente que migra de otros estados y generalmente la familia nuclear es la única que está viviendo en esas zonas, (…) es un factor de detonación de violencia familiar", explicó.

La autoridad judicial anticipó que en lo que resta del año se abrirán oficinas similares en los municipios de San Nicolás de los Garza, Escobedo y Apodaca, aunque este último se vislumbra a futuro.