JUAN DE DIOS GARCÍA DAVISH
31 de mayo de 2013 / 11:59 p.m.

Chiapas • La Gloria, en el municipio de Arriaga, se convirtió en el infierno, para más de dos mil pobladores de esta pequeña localidad de pescadores, que en menos de dos horas perdieron el 80 por ciento de sus pertenencias, luego de que la fuerza del huracán "Bárbara" arrasó todo lo que encontró a su paso. Muy pocos lograron huir y otros parece que continuarán esclavizados en la miseria, con la que desde hace muchos años ya convivían.

Aún que en algunas comunidades, las autoridades municipales, estatales y federales, entre ellos, el Ejército Mexicano, han instalado cocinas comunitarias para dotarlos de alimentos calientes y medicina, el futuro se vislumbra incierto para los habitantes de la comunidad pesquera La Gloria, quienes desde hace años sobreviven de esa peligrosa actividad

Después de una prolongada sequía de más de seis meses, La Gloria parece un gran lago, en donde el agua devoró sus calles y dejo al descubierto el abandono y olvido en que se encuentran.

Los niños - en su mayoría desnutridos- ya no corren por las polvorientas calles. Ahora ayudan a sus padres a limpiar las casas, a sacar el lodo, a retirar los árboles de las calles, a recoger animales muertos.

El rumor de nuevos fenómenos meteorológicos mantiene a la expectativa a los pescadores, que no quieren regresar a sus comunidades. Temen que el mar los devore"Pensamos que no viviríamos para contarlo. Las olas salieron del mar. Azotaron nuestras casas, se llevaron nuestras cositas, no dejaron más que destrucción" dice Arturo un pescador de la comunidad La Gloria, quien desde hace más de 50 años que se dedica a la pesca.

Su rostro curtido por los rayos del sol, refleja miedo y tristeza y más cuando dice: “Y ahora qué vamos hacer, ya no tenemos nada, ya estoy viejo para empezar de nuevo. El gobierno no nos ayudará. Somos muchos los afectados. La voz se le quiebra, para no romper en llanto, le levanta lentamente y camina sobre una de las mal trazadas calles de esa miserable comunidad.