16 de mayo de 2013 / 01:55 p.m.

Monterrey • Mientras la Comisión Estatal de los Derechos Humanos logró acreditar 10 casos de desapariciones forzadas en 5 municipios de Nuevo León, el organismo Ciudadanos en Apoyo de los Derechos Humanos (CADHAC) estimó una cantidad muy superior.

Consuelo Morales Elizondo, presidenta de la asociación, advirtió que las autoridades no se han percatado de la verdadera magnitud del problema, que se agudizó en el periodo del 2010 al 2012, visible en el tipo de disculpa pública que el municipio de Juárez pretendía ofrecer a los familiares de víctimas, con carácter de privado.

“"Tenemos reportadas alrededor de 250 casos como desapariciones forzadas, es decir, cuando fue una detención legal o ilegal, la participación de una autoridad o funcionario público y la negación del paradero.

“"Claro que nuestra organización es pequeña y no tiene toda la cantidad de gente porque nosotros tenemos alrededor de mil 070 y tantas gentes reportadas como desaparecidas, de las cuales, el 28 y 30 por ciento son desapariciones forzadas"”, indicó la activista.

Si bien Morales reconoció que se va por buen camino, dejó en claro que aún falta mucho por hacer en esta materia para concluir las averiguaciones e informar a las familias sobre el paradero de sus seres queridos, sea que estén vivos ó muertos.

Como nunca antes, las autoridades se han esforzado en el esclarecimiento de estos sucesos, pese a que todavía existen algunos que apuestan al paso del tiempo y, por ende, al olvido de las víctimas, apuntó la presidenta de CADHAC.

“"Estamos encontrando que en las investigaciones se arrojan declaraciones en donde se menciona qué se hizo con esta persona, pero no tenemos cómo comprobar"”, refirió.

Luz María Durán, la madre de familia que junto a su esposo Emiliano Arenas recibió el pasado martes la disculpa del alcalde de Juárez, Rodolfo Ambriz, por la desaparición de su hijo a manos de agentes de tránsito, sentenció que esta acción no le quita el dolor por la pérdida.

“"Lo querían ver como un trámite más, una disculpa sencilla y ya. No han entendido la magnitud de nuestro dolor, todavía no se sensibilizan a hacerlo con respeto, porque fueron unas vidas, no fue cualquier cosa.

“"Todavía no (cerramos el duelo), aún está la herida abierta, (no va a cerrar) hasta que sepa la verdad porque tengo el derecho a saber la verdad, a saber qué pasó con mi hijo"”, indicó.

La mujer y su pareja no se resignan a la muerte de su hijo, que de acuerdo a las pesquisas, fue privado de la libertad por una deuda de 175 pesos en un bar del municipio de Juárez.

LUIS GARCÍA