19 de abril de 2013 / 03:21 p.m.

Monterrey  • Las cosas han cambiado. Entrevistado para Milenio Radio, el líder de la Sección 21 del SNTE, Casimiro Alemán, afirma que el discurso del Gobierno Federal y de los legisladores ha cambiado. A esto se debe una postura mucho más suavizada del magisterio.

Tienen confianza en el liderazgo de Juan Díaz de la Torre. Tienen confianza en que la educaciónmejorará y en que sus derechos laborales estarán a salvo. La reforma educativa, va.

—¿Cómo ha evolucionado la postura del SNTE, particularmente aquí en Nuevo León, después de lo que ha pasado en Guerrero y en Oaxaca?

Muy bien. Estamos en un periodo, a partir del 25 de febrero, de seis meses para poder establecer las leyes reglamentarias. El sindicato ha dialogado con el Gobierno Federal y con las Cámaras de Diputados y de Senadores para dejar muy clara la posición del magisterio.

En el mes de diciembre, cuando iniciamos las movilizaciones, no había una mesa que pudiera atender la participación de los trabajadores ni de los padres de familia. Sin embargo, a partir de febrero, la posición del Gobierno Federal ha sido de invitación a la organización sindical, a los padres y a algunos estudiosos del tema para que se sienten a dialogar.

—Hay más apertura...

El Gobierno Federal ha cambiado radicalmente la postura. La de hoy es una postura de poder sumar las opiniones de los trabajadores. Hemos tomado la palabra del Gobierno para sentarnos en la mesa y dar cauce a las propuestas del magisterio. A eso se debe en este momento una posición mucho más suavizada del magisterio.

—Había una palabra molesta: "permanencia", que había quedado en la Reforma Educativa. Vaya, la permanencia del maestro en su plaza dependería de la evaluación. ¿Se ha matizado esta palabra?

Sí. La palabra está en el texto constitucional. En las últimas semanas el propio Presidente de la República, el secretario de Educación y los coordinadores parlamentarios han estado señalando que hay una idea muy clara de no lastimar el derecho de los trabajadores, de no tomar acciones que puedan poner en riesgo la estabilidad laboral de los trabajadores. Este cambio de actitud, este cambio de discurso por parte del Gobierno Federal y de los actores políticos nacionales, dan confianza de que el derecho de los trabajadores se encuentra bajo resguardo.

—¿Entonces, la Reforma Educativa va?

Habíamos comentado desde diciembre que el grueso de la reforma estaba en orden, que sólo había los tres puntos que señalábamos: trabajadores, gratuidad y microempresas en los planteles, que tenían que ser discutidos. En este momento se ven resguardados, aparentan estar resguardados.

Sin embargo, el sindicato sigue pendiente en el transcurso de estos meses que habrán de terminar en agosto, para efecto de que los planteamientos que se han registrado por parte de la organización lleguen a las leyes secundarias.

—¿Cómo ven ustedes lo que está sucediendo en Guerrero y en Oaxaca?

Es parte de una dinámica que por lo general siguen mis compañeros maestros de la Coordinadora (CNTE). Ellos siguen una estrategia de lucha de todo o nada. Y eso nos parece muy grave. Nosotros pensamos que tiene que ser un proceso de negociación que garantice que efectivamente podamos lograr una calidad educativa mejor para la escuela pública, pero también con acuerdos que permitan que los trabajadores puedan mantenerse tranquilos en sus derechos laborales.

—¿Cuál es el ánimo de los maestros frente a la nueva dirigencia nacional de Juan Díaz de la Torre?

Hay plena confianza. Se han estado mandando señales importantes, del Gobierno a la organización sindical, de reconocimiento al liderazgo de Juan Díaz. Y, lógicamente, habrán de recordar ustedes que el maestro Juan Díaz surge como una propuesta del Consejo Nacional del SNTE.

LUIS PETERSEN FARAH