CRÓNICA POR RICARDO ALANÍS
4 de agosto de 2013 / 01:33 p.m.

Monterrey.- • Son las 12 del mediodía y el joven padre de familia, Santiago Ramón, se mueve en una mercería y papelería del centro de Monterrey, entre un mar de gente en busca de su objetivo: surtir la lista de útiles escolares.

Como él, miles de personas abarrotaron estos negocios y mantienen atestados desde hace días los pasillos de las tiendas; vacían los anaqueles, mientras que, llenos de regocijo, los dueños y representantes de esas tiendas ven cómo los establecimientos suben sus ventas en más de un cien por ciento.

En el interior de una tienda de Juárez y 5 de Mayo, dos señoras se pelean unos rollos de papel lustrina en oferta a cuatro pesos, mientras otros tantos tratan de aprovechar las libretas de 10 pesos la pieza.

"Sí, se nos subieron las ventas fácilmente en mucho más de un cien por ciento en cuanto a útiles escolares, es normal porque ya se aproxima el regreso a clases y la gente se viene a surtir sus útiles escolares.

"En cuanto a otros productos ajenos a lo que es papelería, la venta está normal, es decir, cosas fuera de los útiles escolares. Donde se nos elevó mucho es en los útiles escolares, pero te repito, es normal que se dé en estas fechas", declaró el gerente de esa papelería y mercería, quien pidió que se omitiera su nombre y el del establecimiento.

Muchas personas, lista en mano, palomeaban lo que ya llevaban en su carrito o canasta de mandado, mientras sufrían algo de sofocación, porque el clima de la tienda no da abasto a los cientos o quizá miles de clientes.

Entre las cosas que se observó que se estaban surtiendo mayormente, eran libretas, cuadernos, lápices, plumas, borradores, juegos de geometría, hojas de máquina y pegamento, entre otras cosas.

De acuerdo a la Secretaría de Educación en Nuevo León, el calendario escolar marca el regreso a clases para el 19 de agosto, por lo que desde ya, los interesados surten sus respectivas listas para que sus hijos cumplan con este requisito.

Pero los clientes no sólo batallaron por el amontonamiento en las tiendas para comprar los útiles escolares, ya que el principal problema es destinar dinero para adquirirlos.

Santiago Ramón es uno de ellos, aunque trata de ser paciente, no puede ocultar su desesperación por ver cómo las libretas que le compró a su hija llegan casi al tope de lo que presupuestó, pero tiene otros dos hijos en edad escolar y tendrán que esperar para la próxima semana para surtir lo de ellos, ya que no hay dinero para adquirir lo de todos en una sola compra.

"Todo lo que está en la lista (vine a comprar) . Está muy bien aquí (en esta tienda); (pienso gastar) 600, 700 pesos, tengo tres hijos, pero lo de uno es 600 más o menos, ahorita vengo a comprar lo de mi niña y dejo lo de los otros dos para la otra semana", dijo.

Entre la muchedumbre, se observa a una joven madre de familia de nombre Claudia Álvarez, que orgullosa de sí, aclara que ella se puso abusada y guardó dinero con tiempo para poder realizar estas compras.

"Libretas de cuadro chico, identificaciones, papel lustrina, lápices, plumas, borradores, todo eso. (Pienso gastar) no sé, unos 400 pesos, más o menos, y tengo dos hijos, uno de primaria y uno de kínder, la de kínder es aparte (la compra). Uno ya sabe (de estos gastos), hay que prepararse con tiempo para que no te pegue tan fuerte".

Así transcurrió el día de ajetreo en ese negocio, que al menos este sábado fue un fiel reflejo de lo que en otros comercios sucedió y que para los próximos días se espera se torne más difícil, estresante y más tardado, y todo por surtir de último momento los útiles escolares.