11 de mayo de 2013 / 05:30 a.m.

Norris Cole anotó 18 puntos y el Heat se alzó con un difícil triunfo después de aplastar el miércoles 115-78 a los Bulls.

En esta ocasión, los Bulls se rehusaron a ser mansos al margen de que venían de la peor derrota en playoffs en la historia del equipo. Hay que dejar de lado que no jugaron Luol Deng (por malestar) ni Kirk Hinrich (por lesión en la pantorrilla), sin mencionar a Derrick Rose ni que Nazr Mohammed fue expulsado en el segundo periodo por tirar a James de un empellón.

El Heat, por su parte, simplemente tuvo demasiado combustible para el final.

"Como hemos estado diciendo, este es un equipo duro el que tenemos enfrente", dijo Bosh. "Sabíamos que teníamos que hacer un mejor esfuerzo del que dimos en la primera mitad. Y de eso es de lo que realmente se trata".

Las acciones entre ambos continúan en Chicago el lunes en el cuarto juego de la serie.

James acertó sólo seis de 17 lanzamientos e incluso Nate Robinson le bloqueó un intento de clavada en el tercer cuarto.

Sin embargo, el cuatro veces jugador más valioso de la liga se hizo presente al final al anotar 12 puntos en el último cuarto.

James y Cole consiguieron dos cruciales tiros de tres puntos. Bosh estuvo encendido después de dos partidos en los que no estuvo muy animado, en tanto que la banca de Miami superó 36-8 a la de Chicago.

Carlos Boozer fue el máximo anotador de Chicago con 21 puntos. Robinson y Jimmy Butler lograron cada uno 17 unidades. Joakim Noah contribuyó con 15 puntos y 11 rebotes, en tanto que Marco Belinelli logró 16 unidades, pero los Bulls no pudieron remontar.

Se acercaron a 85-83 con enceste de Cole con la punta de los dedos a cuatro minutos del final y Miami comenzó a tomar el control a partir de ese momento.

James respondió a una canasta de tres puntos de Belinelli con otra igual y después Boozer acertó un disparo para Chicago; Cole aportó otro triple para el Heat y puso el marcador 96-88 a 1:48 de la conclusión del encuentro.

Finalmente, el Heat pudo respirar un poco mejor. Sin embargo, nada de este juego fue fácil.

Jugando en Chicago por primera vez desde que su racha de 27 triunfos en la temporada regular llegó a su fin en su visita a los Bulls, el Heat soportaron de todo.

Los Bulls, por su parte, dejaron en claro desde el inicio del encuentro que iban a dar pelea, y que eso nada tenía que ver con empujones y empellones. No obstante, también hubo mucho contacto físico nuevamente.

AP