16 de mayo de 2013 / 11:44 a.m.

Galveston, Texas • Las hermanas Wendy y Andrea, menores de edad que sufrieron quemaduras graves por la explosión de una pipa de gas en Ecatepec el pasado 8 de mayo, evolucionan favorablemente en el área de terapia intensiva del Shriners Hospitals for Children, localizado en Galveston, Texas, EU.

Eduardo Torres, director de la Fundación Michu y Mau, responsable del traslado y tratamiento de las menores, explicó que este centro es el de mayor avance a escala internacional para pacientes con quemaduras de gravedad.

“"Aquí se desarrollan los nuevos programas y sistemas para su atención, es un plan que se lleva en conjunto con el Instituto Shriners y la American Burning Asociation para atender a niños sin costo alguno; el único cargo que conlleva es trasladar a los menores a estos centros, cuya cifra oscila entre 13 mil y 15 mil dólares por persona. El costo inicial de la atención integral en EU es de 500 mil dólares; difícilmente podremos tener estos recursos para estos casos en México"”, detalló.

El día de la explosión esta fundación colaboró con la atención inmediata de los pacientes, su trabajo comenzó en el hospital, no en el sitio del siniestro. Ahí los médicos de Michu y Mau se integraron al equipo de médicos tratantes y en conjunto valoraron a cada paciente. Wendy (de 16 años, embarazada) sufrió quemaduras de tercer grado profundo en 60 por ciento de su cuerpo, además de daños por inhalación de gases que le produjeron una lesión pulmonar.

En el caso de Andrea (de un año y ocho meses) las quemaduras abarcaron 37 por ciento de superficie corporal, además de las mismas lesiones respiratorias.

La primera en llegar al Shriners Hospitals for Children fue Andrea, quien viajó acompañada de una tía. Wendy debió dar luz a su bebé de 40 semanas de gestación; su estado fue reportado delicado por el doble esfuerzo que hizo para sobrevivir a la explosión y después a la cesárea.

“"El cuerpo tiene también sus tolerancias por eso debimos esperar a que ella estuviera un poco más recuperada para trasladarla a Texas, donde también viajó acompañada de una tía. Esa es una condición básica, pues ningún niño puede viajar solo.

“"Hasta ahora no se han presentado complicaciones y Andrea ha respondido satisfactoriamente al tratamiento, está ya bajo el programa de injertos de piel quirúrgicos y comenzó a tener atención psicológica. En cuanto a Wendy ya está alerta, ya abrió los ojos, ya platica y esos son buenos indicios de que su tratamiento va en progreso"”, detalló Torres.

El hospital cuenta con un área de departamentos donde permanecen temporalmente los familiares de los pacientes internados en terapia intensiva. ¿Cuánto tiempo están ahí? Depende de una regla simple: por cada dos grados de quemadura es un día de terapia intensiva.

Por ejemplo, un niño con 40 por ciento de la superficie corporal quemada (en tercer grado) puede permanecer ahí 20 días. De no haber complicaciones, Wendy y Andrea pasarán a terapia intermedia y sus familiares serán enviados a un hotel cercano. Después seguirá un periodo de hospitalización que en promedio puede durar un mes.

Finalmente ambas hermanas podrán regresar a México para continuar un tratamiento de secuelas en las unidades Michu y Mau, pero cada seis meses deberán regresar a Estados Unidos para cirugías mayores y tratamientos especializados para rehabilitación.

“"Por el tipo de traumatismo que sufrieron, aparte de las quemaduras por fuego directo estaban en una situación muy difícil. El estar acompañadas de sus familiares les ayuda mucho por el apoyo moral.

“"Nosotros hacemos el traslado de los pequeños y el instituto no les va a cobrar nada; hablamos de la intervención, cirugías, medicamentos, vendas, alimentos, hospedaje, todo es integral. Confiamos en que ambas saldrán pronto, porque hasta ahora van muy bien"”, consideró.

El director de la Fundación señaló que en Galveston se encuentra también un funcionario de la Secretaría de Salud mexiquense, quien está al pendiente de la evolución de Wendy y Andrea.

Destacó el respaldo que recibieron del DIF estatal y la oficina de gobierno correspondiente, las cuales les entregan donativos para la atención de los niños mexiquenses víctimas de quemaduras.

ÉRIKA FLORES