8 de octubre de 2013 / 09:08 p.m.

Carlos y Eugenio Martell heredaron la pasión por el futbol americano de su padre, Carlos, hasta llegar a jugar en Liga Mayor.

La diferencia es que Carlos Martell Jiménez fue un destacado line-backer de los Auténticos que llegó a ser campeón con el Tigres Oro de 1986 mientras sus hijos ahora defienden los colores de los Borregos.

"Para mí es un orgullo que mi padre haya sido un buen jugador y pues como él siempre me dice, esta es mi historia y que yo juegue como a mí me guste y donde yo elija", señala Carlos, el hijo mayor.

Expone que después de participar en la categoría Junior Bantam en el Club Aguilas, el coach Roberto Rodríguez lo invitó a integrarse al programa de Borregos, donde el año pasado le tocó ser campeón en su primera temporada en la Conferencia Premier de la Conadeip.

Desafortunadamente el menor de los Martell, Eugenio, se fracturó la clavícula izquierda y estará fuera el resto de la temporada.

Eugenio llegó como quarterback a la Prepa Tec, y este año fue ascendido a Liga Mayor como receptor.

Pero no es la primera vez que ex jugadores de Tigres aceptan que sus hijos jueguen el equipo del Tecnológico.

Jaime Roque Jr, hijo del coordinador defensivo de Auténticos del mismo nombre, jugó en Borregos. Lo mismo sucedió con Arturo Peña Bladé, hijo de otro coordinador de Tigres y sobrino del legendario corredor, Juan Bladé.

El año pasado, el ex Tigre César "Caníbal" Chapa acompañó a su hijo a probarse como quarterback en el try-out organizado por Borregos, aunque finalmente el jugador no se quedó en el Tec.

Carlos Martell padre señala que lo primordial es que hagan deporte y que aprovechen el futbol para terminar una carrera universitaria.

"¿Qué representa para mi?...pues estoy súper contento y orgulloso de que sea el deporte de mi familia, el deporte que a mí me gustaba y que a ellos les sigue gustando, y lo primordial que terminan la escuela, que vaya de la mano el americano con la escuela, como pasó conmigo", señala el ex Auténtico.

Confiesa que disfrutó el regreso del clásico regiomontano luego de cinco años de ausencia. No esconde su amor por los Tigres pero el 11 de agosto apoyó al equipo de sus hijos, como lo ha hecho toda la vida.

"Obviamente soy Tigre, pero te voy a decir la verdad, sí me gustó mucho ver a los Auténticos pero le iba a mis hijos...definitivamente ser Tigre nunca se me va quitar, soy Tigre, siempre quiero que ganen, que les vaya muy bien a los Auténticos pero cuando se enfrenten a mis hijos, apoyo al equipo de mis hijos".

TOMÁS VÍCTOR LÓPEZ