22 de febrero de 2013 / 03:33 a.m.

Los fanáticos pasaron la noche en celdas policiales y el jueves declararon ante la policía y la fiscalía.

"Estamos imputando formalmente contra los 12 súbditos brasileños por el supuesto delito de homicidio", dijo a los medios locales la fiscal que atiende el caso Abigail Saba después de escuchar los testimonios de los detenidos.

Explicó que a dos brasileños se les procesa por la presunta autoría del homicidio y a los otros 10 por complicidad, y que serán llevados ante un juez en las próximas horas para determinar si les concede libertad o van a una cárcel preventivamente.

La policía de la ciudad de Oruro, ubicada a 190 kilómetros al sur de La Paz, revisó a los hinchas y halló en sus mochilas más bengalas, explicó el comandante de la policía en esa ciudad, Carlos Quiroga.

El presidente del Club San José señaló que el equipo está de luto.

Desde Asunción, la Conmebol anunció que resolvió imponer medidas cautelares contra Corinthians por 60 días a partir de hoy (jueves) hasta tanto haya una decisión final por los hechos en Oruro.

Entre las sanciones se cuentan que todos los partidos del equipo brasileño como local en la Copa Libertadores se jueguen a puertas cerradas, y que tiene prohibido vender entradas a sus hinchas cuando juegue de visitante.

"La Conmebol, y en especial el presidente Nicolás Leoz, lamenta el fallecimiento del menor de 14 años porque la pérdida de una vida siempre es dolorosa, más aún porque el hecho ocurrió en un escenario del fútbol que reúne a personas que desean disfrutar de un partido de Copa Libertadores", dijo a The Associated Press el vocero del organismo rector del fútbol sudamericano, Néstor Benítez.

El incidente ocurrió tras el primer gol marcado por el campeón Corinthians a los cinco minutos, lo que desató la algarabía de medio centenar de seguidores brasileños apostados en las graderías del estadio Jesús Bermúdez.

"Hay suficientes evidencias que ellos (hinchas brasileños) lanzaron el artefacto que al parecer es un señalizador (bengala)", explicó el director de la policía.

La víctima fue identificada como Kevin Beltrán Espada, un niño de 14 años que murió al llegar al hospital. El tubo de plástico del explosivo penetró por el ojo derecho y produjo un traumatismo craneal y hemorragia interna en la víctima, explicó el médico José María Vargas.

La policía todavía no ha determinado el tipo de explosivo. Un forense hará la autopsia y extraerá del cráneo el artefacto de unos 20 centímetros, acotó el médico.

El presidente de Corinthians, Mario Gobbi, opinó el jueves que los hinchas de su club no deben ser acusados por la muerte del niño, la que consideró como "un accidente".

Según el coronel Antenor Medrano, entre los hinchas del Corinthians había estudiantes brasileños residentes en Bolivia y fanáticos que llegaron de Brasil.

En Brasil, el ministro de Deporte Aldo Rebelo lamentó el incidente y se pronunció a favor del castigo de los responsables.

"Es lamentable que en una fiesta del fútbol un aficionado, sea brasileño o boliviano, sea víctima de la violencia, eso es inaceptable. Los responsables por ese episodio tienen que pagar", declaró Rebelo. "La certeza del castigo ciertamente reducirá la osadía de los que practican ese tipo de acto, el fútbol no es para eso".

El partido no fue interrumpido y concluyó empatado 1-1 por el Grupo 5 de la Copa Libertadores. El arbitraje estaba a cargo del ecuatoriano Carlos Vera.

"Quiero pedir disculpas; estamos muy apenados", dijo el director técnico de Corinthians, Tite, al concluir el encuentro el miércoles en la noche.

La Conmebol "espera que las autoridades bolivianas investiguen el acontecimiento fatal y nuestro tribunal solicitó todos los informes del árbitro y de los delegados deportivos a fin de reunir la mayor cantidad de datos", agregó Benítez.

Ap