17 de enero de 2013 / 12:23 a.m.

Rubén Campos Granados, de 51 años de edad, falleció cuando intentaba cortar unas varillas con el pulidor y al romperse le rebanó el cuello.

Cadereyta.- • Un trabajador que intentaba cortar unas varillas con un pulidor, perdió la vida cuando la sierra de la herramienta se rompió y le rebanó el cuello.

Rubén Campos Granados, de 51 años de edad, es la víctima, por quien nada se pudo hacer para salvarlo, porque la vida se le escapó en cuestión de segundos con el borbotón de sangre que le salía de la herida, dijo su suegro, Glafiro Garza Garza, quien se encontraba con él.

El accidente ocurrió en el Ejido la Purísima, en el municipio de Cadereyta Jiménez, alrededor del mediodía.

Garza Garza explicó que él es el encargado de la finca donde ocurrieron los hechos. Explicó que el propietario, Guadalupe Martínez, le encargó unos trabajos, por lo que le pidió a su yerno que lo ayudara.

Agregó que desde temprano estuvieron trabajando quitando algunas protuberancias de la alberca de la finca, y abriendo un pozo a un lado, para hacer una escalera.

Para cortar el concreto utilizaron un pulidor con sierra circular, con lo cual avanzaron rápido, y sólo quedaban las varillas de la cimentación.

Fue cuando Campos Granados utilizó la hoja del pulidor para cortar las varillas, pero aparentemente el ángulo en que lo hizo provocó que al girar, se quebrará por la mitad.

El pedazo de metal voló justo hacia el cuello del trabajador, degollándolo.

La muerte de Campos Granados fue instantánea. Garza Garza comentó que ni siquiera alcanzó a gritar, pues al momento en que el filo de la hoja penetró en el cuello, le cortó carne y huesos, y cayó hacia atrás.

Al lugar, ubicado en los límites con Allende, acudieron también elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, que tras recabar evidencias e interrogar al testigo, ordenaron que el cuerpo fuera llevado al anfiteatro del Hospital Universitario para la autopsia de ley.

Francisco  Zúñiga